• Farolillo con la bandera catalana en la Cabalgata de Reyes de Vic, en la provincia de Barcelona, 5 de enero de 2017.
Publicada: sábado, 21 de enero de 2017 17:04

El Gobierno conservador español está decepcionado con el progreso del diálogo con ‎Cataluña, firmemente decidida a celebrar un referéndum sobre la independencia.‎

Hay "decepción" en el seno del Gobierno del Partido Popular (PP) ante el proceso de diálogo puesto en marcha tras la investidura de Mariano Rajoy para dar más presencia al Ejecutivo en Cataluña y demostrar su disposición al diálogo con todos los sectores de la Comunidad, en un intento para prevenir la celebración de una consulta independentista.

Fuentes consultadas este sábado por el diario ABC confiesan que, aunque siempre ha habido preocupación, ha aumentado progresivamente en las últimas semanas y el optimismo ha dado lugar al pesimismo. "Existe una cierta decepción" por el resultado del diálogo hasta ahora, insisten, sobretodo, por la ausencia de "gestos" por parte del Ejecutivo autonómico catalán que muestren un resquicio de moderación o que haya habido renuncias, parciales al menos, al proyecto secesionista.

Al hacerse balance del resultado de los contactos que se han realizado hasta ahora, el Gobierno ha comprobado la "cerrazón" que existe entre los independentistas, decididos a convocar un referéndum que, según el Ejecutivo español, es ilegal. Lo que más inquieta a La Moncloa es la ausencia de voces críticas, o al menos disonantes, dentro de las formaciones políticas que exigen ese referéndum.

 

Después de los contactos que se han producido en las últimas semanas, encabezados por la vicepresidenta y ministra para las Administraciones Territoriales, Soraya Sáenz de Santamaría, ahora la vista está puesta en una próxima reunión entre Mariano Rajoy, presidente del Gobierno español, y el presidente del Gobierno regional catalán (Generalitat), Carles Puigdemont.

De momento, el Gobierno está trabajando a través de todos los ministerios, en el documento que ha adoptado el nombre de "45+1", que Puigdemont entregó a Rajoy el pasado mes de abril. Aunque la reunión y la agenda de los 45 puntos podrían reconducir la situación y abrir el diálogo, hasta el momento, la tensión y la presión independentista no se han rebajado.

No obstante, recuerdan las fuentes de Moncloa consultadas por el diario: "Se va a responder a cada acción ilegítima, con proporcionalidad". "El proceso no va a prosperar y no va a haber independencia", advierten desde el Gobierno. De hecho, Rajoy ha recordado repetidamente que no permitirá un referéndum que vaya contra la soberanía nacional y la unidad de España.

snr/ncl/nii/

Comentarios