“La nueva ley aprobada en el Congreso de EE.UU. (…) no solo es injusta y discriminatoria sino que está en contradicción con los compromisos de EE.UU. en el marco del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, en inglés)”, ha dicho el parlamentario iraní, Alaedin Boruyerdi.
La nueva ley aprobada en el Congreso de EE.UU. (…) no solo es injusta y discriminatoria sino que está en contradicción con los compromisos de EE.UU. en el marco del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, en inglés)”, dice el presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento de Irán, Alaedin Boruyerdi.
Esta es parte de la carta del presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento de Irán (Mayles) a sus homólogos europeos en condena y rechazo del VWP, que niega la entrada a suelo norteamericano sin visado a las personas que hayan viajado a Irán, Siria, Irak y Sudán, en los últimos 5 años.
Al recordar la larga ruta que recorrieron todas las partes, es decir Irán, el Reino Unido, Rusia, China, Francia, Alemania y el propio EE.UU., para llegar a este consenso, Boruyerdi ha hecho hincapié en el carácter crucial de las medidas de este tipo mientras se acerca la fecha de la implementación del JCPOA.

Además de mostrar su profunda preocupación a este respecto, ha evocado que el Sexteto se comprometió a ejecutar el JCPOA en un ambiente de plena confianza y de naturaleza constructiva y evitar cualquier acto que sea incompatible con la naturaleza y el contenido de lo acordado sobre el programa de energía nuclear del país persa.
En su opinión, el VWP afecta de forma negativa la normalización del comercio y las interacciones económicas con la República Islámica de Irán, desanimando a los inversionistas y concesionarios extranjeros que buscan viajar al país persa e invertir en él.
Boruyerdi enfatiza en que el VWP se redactó para neutralizar los beneficios potenciales que debe aprovechar Irán mediante el levantamiento de las sanciones antiraníes al margen del JCPOA, al denunciar que la nueva ley ignora también los esfuerzos de Teherán en la lucha contra el terrorismo en el Oriente Medio.
El diputado iraní ha insistido en que tal legislación causa serias dudas sobre la tendencia de Washington para respetar sus obligaciones, al mismo tiempo que afecta a los ciudadanos europeos y debilita las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), pues ha exigido las reacciones propias de los países europeos frente al VWP.
La mencionada ley perjudica también los intereses de los irano-estadounidenses, que la califican de “altamente discriminatoria, antiamericana y de validez jurídica cuestionable”, y para enfrentarla han creado una petición en la página Web de la Casa Blanca, recogiendo firmas para que la Cámara de Representantes de EE.UU. la reexamine.
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