Mucho ruido y pocas nueces, el domingo una nueva ronda de diálogos entre la UE y el Reino Unido sobre el Brexit concluyó sin ningún resultado.
Ahora, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, admite que las conversaciones huelen al fracaso más que nunca, en momentos que ya ha comenzado la cuenta atrás para el fin de 18 meses de reuniones. Las partes habían fijado el mes de octubre como fecha límite para llegar a un acuerdo.
La cuestión de Irlanda sigue siendo el principal escollo. Ambas partes quieren evitar el retorno de una frontera clásica entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda para no debilitar el acuerdo de paz de 1998. Pero, el problema es que las partes no logran un método pactado sobre cómo hacerlo.
Este miércoles los líderes de la UE se reunirán en Bruselas para cenar. Será una de las últimas oportunidades para resolver las diferencias.
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