Según cifras publicadas este fin de semana, los datos revisados se conocieron después de que el Departamento de Guerra de EE.UU. (el Pentágono) añadiera más de 140 efectivos heridos a su Sistema de Análisis de Bajas de Defensa (DCAS, por sus siglas en inglés) y creara una nueva categoría de bajas denominada “Operaciones en el Extranjero”, que abarca al personal muerto y herido “a partir del 7 de julio”.
Los observadores que comentaron el asunto describieron la medida como una actualización “silenciosa”. Señalaron que Washington intentaba atribuir a las bajas un título de carácter genérico, mientras que los ataques contra la República Islámica de Irán dominan actualmente las acciones de aventurerismo militar de Estados Unidos en el extranjero.
La actualización se produjo después de que Teherán intensificara su estrategia de represalias en respuesta a las violaciones estadounidenses, comprometiéndose a atacar objetivos enemigos en una proporción de al menos dos a uno; es decir, por cada objetivo iraní alcanzado, al menos dos objetivos enemigos serán atacados en respuesta.
Las represalias han incluido extensos ataques del Ejército y del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán contra objetivos estadounidenses sensibles y estratégicos en toda la región. Entre los blancos han figurado especialmente las instalaciones de radar de EE.UU., con el fin de allanar el camino para represalias cada vez más contundentes.
Previamente, el Departamento de Guerra de Estados Unidos desató una polémica al reducir las bajas registradas entre el 27 de febrero y el 7 de abril, cuando Washington y el régimen de Israel se unieron para lanzar una agresión generalizada y no provocada contra Irán.
La medida llevó al departamento a reducir la cifra de bajas de 18 muertos y 482 heridos a 14 muertos y más de 400 heridos. La última actualización, realizada durante el fin de semana, siguió insistiendo en la versión edulcorada.
Anteriormente, el portavoz y subdirector de Relaciones Públicas del CGRI, el segundo general de brigada Hosein Mohebi, afirmó que más de 200 estadounidenses habían muerto como consecuencia de las represalias de Irán, intensificadas después de que EE.UU. comenzara a incumplir un memorando de entendimiento, mediado por Pakistán y firmado entre ambas partes el mes pasado.
“Las cifras difundidas por los estadounidenses sobre las bajas sufridas entre su personal son completamente falsas. El número de efectivos estadounidenses muertos en la Operación Nasr-2 supera los 200, mientras que el número de heridos es significativamente mayor”, declaró.
“El pueblo estadounidense no debería permitir que sus comandantes mentirosos lo traten como si fuera tonto”, señaló.
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