• La fachada norte de la Casa Blanca, sede presidencial de EE.UU., situada en Washington D.C., la capital federal de la nación norteamericana. (Foto: Reuters)
Publicada: martes, 18 de mayo de 2021 14:31

Investigadores federales de EE.UU. emprenden pesquisas sobre una enfermedad presente en dos funcionarios, posiblemente causada por un “arma de energía dirigida”.

Según una información dada a conocer el lunes por la cadena estadounidense CNN, dos funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés) de la Casa Blanca sufren una misteriosa enfermedad desde noviembre de 2020.

La CNN precisó, citando varias fuentes familiarizadas con esta cuestión, que en uno de ellos los primeros síntomas aparecieron un día después de las elecciones presidenciales de 2020, mientras que, en el otro, varias semanas después. Todavía, tal y como detalló la fuente, los investigadores no han podido identificar quién o qué está detrás de todo esto.

Estos dos casos se asemejan a los presentados por más de 100 diplomáticos, espías y militares estadounidenses en todo el mundo, pero hasta ahora siempre había sido fuera de EE.UU.

Los síntomas que presentan los dos funcionarios, típicos del denominado Síndrome de La Habana, debido a que un diplomático estadounidense en Cuba experimentó sucesos similares en 2016, consisten en ruidos en el oído, vértigo, fuertes dolores de cabeza y ganas de vomitar.

 

Estos dos misteriosos casos de esta enfermedad, junto a otro registrado en el norte de Virginia (este de EE.UU.) en 2019, han generado gran preocupación, pues ya no se presentan en ciudadanos estadounidenses en otros países, sino que se dan en el propio territorio del país norteamericano e, incluso, a las puertas del presidente de esta nación.

Respecto a los síntomas y a la propia enfermedad, un informe emitido en diciembre de 2020 por la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. (NAS, por sus siglas en inglés) determinó que probablemente fueron causados ​​por la exposición a una “energía de radiofrecuencia pulsada dirigida”, también conocida como energía de microondas.

De hecho, los investigadores norteamericanos llevan cinco años intentando hallar una explicación a las extrañas experiencias informadas por diplomáticos estadounidenses y otros trabajadores del Gobierno de EE.UU. en Cuba, Rusia, China y otros lugares.

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