• Un operario de un portaviones estadounidense da señales de maniobra a un caza furtivo F-35 de EE.UU., 27 de septiembre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 25 de octubre de 2020 11:53

En un eventual conflicto entre la OTAN y Rusia, la Alianza Atlántica mejoraría sus capacidades con el uso de cazas de quinta generación F-35 de EE.UU.

Así se desprende de un reciente informe elaborado por expertos de la Cooperación RAND, un laboratorio de ideas con sede en California, EE.UU., que sugiere a los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) preparar flotas de cazas F-35 “para llevar a cabo operaciones dentro del alcance de las defensas aéreas más sofisticadas de Rusia, y hacer hincapié en la misión de supresión de las defensas aéreas enemigas”.

De acuerdo con los analistas del Think Tank, los cazas de quinta generación F-35, de fabricación estadounidense, podrían penetrar la defensa antiaérea rusa y hacer una significante contribución en las primeras horas de un hipotético combate.

Apuntado esto, sin embrago, reconocen que todavía se necesita invertir en radares mejorados, municiones avanzadas y de largo alcance, y enlaces de comunicaciones seguros, ya que, agregan, “sigue habiendo incertidumbre sobre qué naciones” que conforman la Alianza Atlántica “invertirán en estas tecnologías” para estar al día.

 

Los expertos del citado centro analítico proponen al bloque militar occidental desarrollar conceptos operacionales para rastrear, atacar y destruir formaciones blindadas en movimiento, en referencia a las decenas de avanzados sistemas de defensa antiaérea S-400 que Rusia tiene desplegados en su territorio que, según el Ministerio ruso de Defensa, blindarán las regiones “contra cualquier agresión”.

Los misiles interceptores del sistema S-400 Triumf, con un alcance de hasta 400 kilómetros, son capaces de abatir aparatos aéreos de tecnología furtiva, misiles de crucero, misiles balísticos tácticos y táctico-operativos a alturas de hasta 30 kilómetros.

El F-35 es un avión de combate de quinta generación, que, además de las Fuerzas Aéreas de EE.UU., es empleado por varios de sus aliados. Este tipo avión de combate fue desarrollado en diferentes modelos por el gigante estadounidense de la aeronáutica Lockheed Martin y ha sido descrito como el arma más cara de la historia, con un costo estimado de 400 000 millones de dólares.

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