Además señaló que ese modo de ejecución era “un poco grotesco”, pero dejó claro que un estado con pena capital necesita aplicar métodos de apoyo en caso de que persista la falta de sustancias letales.
La ley que estaba a la espera de la aprobación final del gobernador del estado, fue aprobada el pasado 10 de marzo por los legisladores de este estado estadounidense, después de que, entre otras razones, las farmacéuticas europeas se negaran a venderlas ya que los países productores rechazan la pena de muerte.
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