En un comunicado difundido este lunes, el Ministerio de Inteligencia de la provincia de Qazvín ha anunciado la detención de 39 personas vinculadas con Estados Unidos e Israel y organizadas en ocho grupos independientes, identificadas tras recibir denuncias ciudadanas y realizar labores de inteligencia.
Según el comunicado, los arrestados también estuvieron implicados en los disturbios de enero de 2026, durante los cuales se produjeron incendios y daños en viviendas, grandes establecimientos comerciales, bancos, vehículos públicos y particulares, así como en una gasolinera de la calle Shahid Babai, además de saquear tiendas y edificios gubernamentales.
El Ministerio ha señalado que diez de los detenidos asesinaron a varios miembros de las fuerzas de seguridad que intentaban impedir el incendio de la gasolinera y proteger los bienes públicos y los vehículos de los ciudadanos.
Asimismo, ha informado de la incautación de armas de fuego, armas blancas y cantidades considerables de bebidas alcohólicas durante las operaciones.
Asimismo, el Ministerio ha agradecido la colaboración ciudadana y ha instado a la población a informar sobre cualquier actividad sospechosa.
Por otra parte, ha advertido a los enemigos de la República Islámica de Irán que los habitantes de la provincia seguirán resistiendo, inspirados en sus mártires, y harán frente a sus adversarios y a sus mercenarios vinculados con el grupo terrorista Daesh.
Finalmente, el Ministerio ha asegurado que no cejarán en su empeño hasta vengar los atentados terroristas ocurridos en enero y marzo de 2026. El comunicado ha concluido con una cita coránica en la que se afirma que “ciertamente, nos vengaremos de los criminales”.
En enero, estallaron protestas pacíficas en Teherán y otras ciudades iraníes debido a las dificultades económicas exacerbadas por años de sanciones occidentales ilegales.
Las autoridades reconocieron la legitimidad de las demandas de los manifestantes, pero las protestas fueron explotadas por alborotadores respaldados por los regímenes de Estados Unidos e Israel, que incitaron al vandalismo y al caos.
Según el Centro de Medios del Poder Judicial de Irán, durante el intento de golpe de Estado respaldado por Estados Unidos e Israel, ocurrido los días 8 y 9 de enero de 2026, el país sufrió graves daños y miles de ciudadanos y miembros de las fuerzas de seguridad murieron.
Las personas implicadas actuaron, según el organismo, como peones del enemigo, proporcionando el pretexto y las condiciones necesarias para acciones hostiles y agresiones contra Irán.
La Fundación de Asuntos de los Mártires y Veteranos de Irán informó en un comunicado que 3117 personas murieron durante los disturbios.
El informe aclaró que, entre los fallecidos, 2427 eran civiles inocentes y miembros de las fuerzas de seguridad. Según el comunicado, muchas de las víctimas eran transeúntes y manifestantes que perdieron la vida a causa de los disparos de grupos terroristas organizados.
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