• REMUS 600 es uno de los vehículos submarinos autónomos (AUV, por sus siglas en inglés) más conocidos, diseñado para realizar misiones submarinas de larga duración.
Publicada: domingo, 27 de septiembre de 2026 17:37

El REMUS 600, un vehículo submarino autónomo estadounidense diseñado para diversas misiones, ha sido capturado por Iran en el estrecho de Ormuz.

El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha informado este domingo que sus fuerzas, mediante una operación coordinada y compleja que incluyó inteligencia y guerra electrónica, lograron acorralar y capturar un avanzado submarino perteneciente al ejército estadounidense que operaba con fines de espionaje en el estrecho de Ormuz.

El CGRI ha identificado el sumergible como un Remus 600, el mismo que sería el segundo sumergible estadounidense que cae en manos de las fuerzas iraníes en esta misma zona.

REMUS 600 es un vehículo submarino autónomo, conocido como AUV (vehículo submarino autónomo, por sus siglas en inglés), desarrollado por la empresa estadounidense HII. No se trata de un torpedo ni de un arma ofensiva convencional, sino de una plataforma destinada principalmente a recopilar información y analizar el entorno submarino.

Un ‘ojo’ de 250 kilos bajo el agua

El REMUS 600 tiene aproximadamente 3,6 metros de longitud, 32,4 centímetros de diámetro y un peso cercano a los 250 kilogramos. Está diseñado para operar hasta 600 metros de profundidad, con una autonomía de hasta 24 horas y un alcance máximo estimado de 133 kilómetros, según las especificaciones de HII.

Su reducido tamaño permite desplegarlo desde diferentes plataformas y enviarlo a zonas donde la presencia de un buque tripulado o de personal especializado podría resultar más compleja o arriesgada.

Una vez programada la misión, el vehículo puede desplazarse de manera autónoma, seguir una ruta determinada y recopilar datos del entorno submarino. Su sistema de navegación combina navegación inercial, GPS, navegación acústica y tecnología de registro de velocidad Doppler (DVL).

Su principal misión: detectar lo que no se ve

Una de las principales aplicaciones militares de la familia REMUS es la guerra contra minas navales. La Marina estadounidense utiliza el MK 18 Mod 2 Kingfish, basado en la plataforma REMUS 600, para misiones de detección y clasificación de minas. En 2023, la Marina informó de que se habían entregado más de 90 unidades de este sistema a la flota.

El procedimiento es relativamente sencillo: el vehículo recorre una zona previamente programada mientras sus sensores examinan el fondo marino. Los datos obtenidos mediante sonar permiten posteriormente detectar, clasificar y localizar objetos que puedan representar una amenaza.

La Marina estadounidense también ha empleado estos sistemas para realizar levantamientos hidrográficos y preparar información sobre el entorno operativo.

El sonar: sus ojos bajo el agua

A diferencia de un dron aéreo, que puede recurrir fácilmente a cámaras ópticas, un vehículo submarino debe operar en condiciones de oscuridad, turbidez y escasa visibilidad. Por ello, el sonar constituye uno de sus principales instrumentos.

El REMUS 600 puede incorporar sonar de barrido lateral, además de sensores para medir la profundidad, la temperatura y la conductividad del agua. HII también contempla diferentes cargas útiles y configuraciones de sensores según la misión.

Esta capacidad permite al vehículo construir una representación del fondo y del entorno submarino mientras avanza, sin necesidad de que un operador lo controle de forma permanente.

¿Por qué es importante que sea autónomo?

La comunicación bajo el agua es mucho más limitada que en el aire. Por ello, los vehículos submarinos autónomos deben ser capaces de ejecutar buena parte de una misión sin recibir instrucciones constantes desde la superficie.

Los REMUS incorporan sistemas de navegación y control que permiten programar y supervisar sus misiones. Las versiones más avanzadas de esta familia también integran tecnologías de autonomía, reconocimiento automático de objetivos e inteligencia artificial.

En el caso del programa MK 18, la Marina estadounidense ha señalado el uso de sensores avanzados, inteligencia artificial y aprendizaje automático para mejorar la autonomía y el reconocimiento automático de objetivos.

Más que un cazaminas

Aunque la detección de minas constituye una de sus aplicaciones militares más conocidas, el REMUS 600 puede emplearse para otras tareas de recopilación de información, vigilancia y cartografía del fondo marino.

La propia Marina estadounidense ha utilizado sistemas de la familia REMUS para la búsqueda de minas, levantamientos hidrográficos y preparación de información sobre el entorno de operaciones.

La plataforma también ha demostrado su capacidad para operar desde diferentes medios. En 2025, la Marina estadounidense informó de la utilización de una variante del REMUS 600 lanzada desde un submarino de la clase Virginia durante una misión operativa.

 

La captura del REMUS 600 recobra interés para los especialistas no solo en el propio vehículo, sino también en los sensores, sistemas de navegación y datos de misión que pudiera contener.

El REMUS 600 representa así una nueva generación de sistemas submarinos: plataformas relativamente pequeñas, autónomas y equipadas con sensores capaces de recopilar información en zonas donde operar con medios tripulados resulta más complejo.

El 8 de septiembre de 2026, el Cuerpo de Guardianes iraní anunció la captura de un sumergible autónomo estadounidense en el estrecho de Ormuz. Era un Dive-LD, de la empresa estadounidense Anduril Industries, de unos 5,8 metros y cerca de tres toneladas. Está diseñado para realizar de forma autónoma misiones de larga duración en aguas profundas.

Según el general de división Mohsen Rezai, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, el Dive-LD está siendo sometido a ingeniería inversa.

Irán está alcanzado la plena autosuficiencia en la industria militar, y ha encontrado en la ingeniería inversa un factor para sortear la falta de acceso a tecnologías foráneas debido a las sanciones unilaterales y legales en su contra.

De hecho, Irán se ha defendido y atacado con drones y misiles balísticos fabricados en el país durante las agresiones militares estadounidenses-israelíes de junio del año pasado y la iniciada en febrero de este año.

ncl/rba