“Si estalla otra guerra, atacaremos y golpearemos sin duda sus buques y destructores, incluso en el océano Índico, y los destruiremos”, ha afirmado este domingo el responsable político de la Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), Ali Mohamadi.
Además, ha declarado que “si Trump considera que el estrecho de Ormuz es su estrecho, ¿por qué sus buques y embarcaciones no están aquí?”. Estados Unidos “debería acercar uno de sus buques a esta zona” si asegura tener el control de esta vía marítima, ha advertido.
Mohamadi ha señalado que los buques presentes en el Golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el mar de Omán están bajo vigilancia de la Armada del CGRI. A su juicio, las afirmaciones sobre el paso diario de decenas de petroleros por Ormuz no se corresponden con la realidad.
Además, ha subrayado que las Fuerzas Armadas iraníes están preparadas para defender los intereses del país y ha destacado que han incorporado nuevos equipos, iniciativas y métodos operativos para hacer frente a cualquier eventual movimiento del enemigo.
Asimismo, ha señalado que “las bases y los sistemas de radar estadounidenses en la región han sido atacados” y que Washington “ha recurrido cada vez más a medios de vigilancia aérea”. También ha presentado el derribo continuo de drones estadounidenses como una muestra del uso de nuevas tácticas y equipos por parte de las fuerzas iraníes.
Al citar las palabras del comandante mártir de la Fuerza Quds del CGRI, el teniente general Qasem Soleimani, sobre las consecuencias de una guerra contra Irán, el coronel Mohamadi ha afirmado que cualquier potencia que se haya enfrentado a la nación iraní ha tenido que asumir elevados costes.
Finalmente, ha señalado que la evolución regional conducirá a una reducción de la presencia militar de potencias extranjeras en el Golfo Pérsico y ha defendido el objetivo de un Golfo Pérsico libre de fuerzas hegemónicas.
Irán mantiene restricciones en el estrecho de Ormuz en respuesta a las agresiones de Estados Unidos e Israel contra el país. Además, ha condicionado la reapertura del estrecho al cumplimiento, por parte de Washington, de una serie de condiciones, entre ellas el fin de las hostilidades contra Irán y sus aliados regionales, la retirada de las fuerzas militares estadounidenses de la zona, el levantamiento del bloqueo naval y de las sanciones económicas, la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero y el pago de compensaciones por los daños de guerra.
nht/tqi
