Ha ocurrido en Rusia y se ha convertido en uno de los virales más curiosos de los últimos días. Se celebraba una feria medieval en la localidad de Lípetsk, en el oeste del país euroasiático, y un dron se autoinvitó para tomar imágenes del evento.
Sin embargo, no fue buena idea. La tecnología no está bien vista en este tipo de eventos, al menos, en esta comunidad rusa, donde participar supone no ir acompañado de teléfonos móviles ni nada que rompa la “magia” del momento, tal y como cuentan desde Gizmodo.
Así, uno de los asistentes no se lo pensó dos veces y al percatarse de la presencia del dron se giró, salió del grupo en el que se encontraba, apuntó con su lanza y derribó la aeronave no tripulada.
El vídeo, colgado inicialmente por el usuario Guennadi Tulchev, se ha viralizado en Internet y ha sido compartido y visualizado miles de veces.
mla/nii/
