• Identificación de huellas en las rocas que cayeron de un acantilado en el Gran Cañón, Arizona (EE.UU).
Publicada: domingo, 23 de agosto de 2020 1:45

Tras colapso de un acantilado del Gran Cañón, en EE.UU., un equipo de paleontólogos descubrieron huellas de animales de hace 313 millones de años.

Según los resultados de un estudio, publicados el miércoles en la revista PLOS, el hallazgo ocurrió en 2016, cuando el profesor de geología noruego Allan Krill estaba de excursión con sus estudiantes y observaron los rastros inusuales en una roca que cayó de un acantilado.

La investigación confirma que los rastros encontrados son las huellas fósiles más antiguas de su tipo registradas hasta la fecha dentro del Parque Nacional del Gran Cañón, ubicado en Arizona (suroeste de EE.UU.).

Las pisadas “están entre las huellas más antiguas en la Tierra de animales que ponen huevos con cáscara, como los reptiles”, explica Stephen Rowland, un profesor estadounidense de geología.

Modelo de locomoción de marcha lateral en secuencia de un animal a partir de las huellas encontradas en el Gran Cañón.

 

Los expertos determinaron que las huellas registran el paso de dos animales que viajaron separadamente por las dunas de arena ocho millones de años antes de lo que se creía.

En esta misma línea, el estudio concluye que los vestigios pertenecían a especies ovíparas de cuatro patas. Un par de huellas consta de 28 marcas con señales de garras en cada impresión, mientras el otro conjunto sugiere que el animal puede haber tenido la pata derecha lesionada, pues no había pistas de garras en ese lado.  

Este descubrimiento también es “la evidencia más temprana de animales vertebrados caminando en las dunas de arena” del lugar, agrega Rowland, quien lidera el estudio.

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