Una investigación, publicada esta semana por la revista Organizational Behavior and Human Decision Process, involucró a 1552 participantes y seis conjuntos de datos para evaluar cómo se percibe la información cuando se usan números exactos o no redondos.
Los resultados mostraron que las personas hacen una pausa para pensar en el número exacto debido a su singularidad, y, como no es fácil de comprender, tienden a compararlo con un estándar ideal fácil de entender como el 100 %. Luego, como el número exacto no está a la altura del ideal, las personas lo perciben negativamente.
“Los números tienen un lenguaje y dan percepciones no numéricas”, explicó Gaurav Jain, que encabeza la investigación.
De acuerdo con el especialista, cuando usamos números exactos, las evaluaciones disminuyen, lo que no tiene ninguna razón aparente y se considera increíblemente sorprendente. “Los gerentes y los funcionarios de salud pública deben tener cuidado al usar números no redondos”, añadió.
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