• Rocas de las islas Belcher en la bahía de Hudson, Canadá, de las cuales recolectaron muestras de barita que datan de casi 2000 millones de años.
Publicada: jueves, 29 de agosto de 2019 17:55
Actualizada: viernes, 30 de agosto de 2019 14:25

Un grupo de científicos descubre en unas rocas canadienses huellas de una extinción masiva más antigua que la de los dinosaurios.

Según un estudio realizado por la Universidad de Stanford (EE.UU.) y publicado el martes en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, esta antigua extinción recientemente descubierta involucró a microorganismos que dieron forma a la atmósfera de la Tierra y finalmente resultaron en el surgimiento de animales más grandes.

Para descubrir las huellas de microorganismos que lógicamente no han dejado fósiles, el equipo de científicos recurrió al estudio de una barita recogida en las islas Belcher de la bahía de Hudson (Canadá). La barita, también conocida como baritina o espato pesado, es un mineral no metálico que encapsula los registros de oxígeno en la atmósfera.

Las muestras de barita revelaron que la biosfera de la Tierra, la parte del planeta ocupada por organismos vivos, experimentó enormes cambios que terminaron hace casi 2000 millones de años con una enorme extinción que también podría estar relacionada con la disminución de los niveles de oxígeno.

 

Esta relación entre la proliferación de la vida y el oxígeno atmosférico ha dado a los investigadores nuevas evidencias de la hipótesis de la Gran Oxidación, un enorme cambio medioambiental que ocurrió probablemente hace casi 2400 millones de años, según la que la fotosíntesis de microorganismos antiguos y la erosión de las rocas liberaron a la atmósfera una gran cantidad de oxígeno que desencadenó un crecimiento explosivo en la diversidad de minerales en la Tierra.

ftn/ctl/rba

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