• Estudio revela cómo el cráter del asteroide que acabó con los dinosaurios se convirtió rápidamente en cuna de vida.
Publicada: domingo, 3 de junio de 2018 17:45
Actualizada: lunes, 4 de junio de 2018 17:23

El regreso de la vida al lugar del impacto del asteroide que acabó con los dinosaurios explica cómo los ecosistemas marinos se recuperaron tras los cambios climáticos.

Cuando un asteroide de 10 kilómetros de ancho se estrelló contra el golfo de México hace 66 millones de años, causó la extinción de más del 75 % de las especies de la Tierra, incluidos los dinosaurios. Pero en unos pocos años la vida regresó al cráter, según un nuevo análisis de sedimentos en el enorme orificio, publicado en la revista Nature.

Un equipo de científicos perforó en 2016 el cráter Chicxulub (México) de 180 kilómetros, la única estructura de impacto vinculada al evento de extinción global. El equipo extrajo cientos de núcleos de sedimentos, incluyendo uno tomado aproximadamente de 600 metros por debajo del fondo marino moderno que contenía 76 centímetros de piedra caliza parda.

Chris Lowery, un paleoceanografista del Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas (EE.UU.), y sus colegas estimaron que los granos se depositaron en el fondo del mar rápidamente después del impacto, en tan solo unos pocos años. En las capas de piedra caliza, los investigadores hallaron numerosos fósiles y cavidades, evidencia de pequeños gusanos, criaturas con conchas, conocidas como foraminíferos, y plancton, lo que significa que la vida estaba de vuelta en ese lugar de la catástrofe.

 

De acuerdo con Lowery, el factor decisivo por lo que colonizó tan rápido la vida la zona cero de Chicxulub puede haber sido la forma del cráter. El flanco noreste de Chicxulub estaba abierto al golfo de México, lo que permitió que el agua profunda que transportaba nutrientes circulara por todo el cráter.

El equipo sugiere que el impacto de Chicxulub contiene lecciones sobre la vida marina en la actualidad, que está amenazada por el agotamiento del oxígeno, la acidificación de los océanos y el aumento de las temperaturas.

“Probablemente sea el único evento que ocurrió más rápido que el cambio climático moderno y la contaminación. Podría ser un análogo importante para la recuperación de la biodiversidad después de que finalmente reduzcamos las emisiones de dióxido de carbono y la contaminación”, señala Lowery

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