El piloto transmite comandos al dron a través de un casco electroencefalográfico especial con una serie de electrodos, que transforman las ondas cerebrales en señales procesadas para el aparato.
Los investigadores han realizado la presentación de su proyecto conocido como Brainflight: como resultado, un hombre ha sido capaz de realizar el despegue y el aterrizaje de un dron en una pista de Lisboa, capital portuguesa.
El piloto transmite comandos al dron a través de un casco electroencefalográfico especial con una serie de electrodos, que transforman las ondas cerebrales en señales procesadas para el aparato.
Ricardo Mendes, el jefe y coordinador de operaciones de Tekever, una de las empresas que está elaborando el proyecto, comenta que el vuelo de prueba representa un avance enorme en el mundo de la aviación.
Mendes espera que algún día la prueba realizada pueda aplicarse a los vuelos comerciales.
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