• El mandatario chino, Xi Jinping (drcha.), junto a su par estadounidense, Barack Obama.
Publicada: sábado, 10 de octubre de 2015 16:02
Actualizada: domingo, 11 de octubre de 2015 4:37

El Gobierno chino ha rechazado este sábado con contundencia las acusaciones de Estados Unidos sobre la situación de los Derechos Humanos (DDHH) en el gigante asiático.

En su último informe emitido el jueves, la Comisión Ejecutiva del Congreso de EE.UU. sobre asuntos de China indicó que había visto en el país asiático un “preocupante deterioro en cuestión de Derechos Humanos y en las condiciones del estado de Derecho que supone un desafío directo a los intereses nacionales de Estados Unidos” y a las relaciones bilaterales con China.

Este informe no tiene nada nuevo, abraza un persistente sesgo para hacer acusaciones irresponsables sobre los asuntos internos de China y hace críticas que no concuerdan con los hechos”, afirma la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Hua Chunying.

En reacción, la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Hua Chunying, ha asegurado que tanto los altos cargos como la sociedad estadounidense deben ser más objetivos.

“Este informe no tiene nada nuevo, abraza un persistente sesgo para hacer acusaciones irresponsables sobre los asuntos internos de China y hace críticas que no concuerdan con los hechos”, ha argumentado Hua, según los medios locales.

La portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Hua Chunying.

 

Añade que solo los chinos —que conforman una población de 1300 millones— tienen verdadera autoridad para hacer juicios de valor sobre los derechos humanos en su país.

Por otra parte, un funcionario de la Cancillería china, que ha hablado bajo condición de anonimato, tras reiterar que EE.UU. no tiene derecho a realizar comentarios indiscretos acerca de los asuntos internos de China ni de ningún otro país, exige a Washington que deje de publicar unilateralmente tales informes.

Este último dossier sobre la situación de derechos humanos en el país asiático —que se ha convertido en una fricción más de unas relaciones bilaterales ya tensas—  llega semanas después de la visita a EE.UU. del presidente chino, Xi Jinping, durante la cual su homólogo estadounidense, Barack Obama, repitió sus preocupaciones al respecto.

De hecho, las autoridades chinas no aceptan ni las consideraciones al respecto de Washington ni las del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad al-Husein.

Por el contrario, China critica la situación de los DD.HH. en el país norteamericano, y Pekín, en el pasado mes de junio, en un informe denunció el aumento de la discriminación racial en EE.UU.

A su vez, varios países y organizaciones internacionales han censurado a Estados Unidos, que se arroga la defensa de los derechos humanos, por la terrible situación de estos en su territorio y su constante apoyo al régimen israelí y a países como Arabia Saudí, que figuran entre los peores violadores de los derechos humanos a nivel mundial.

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