Después de un debate nacional de 18 meses, los electores de este país del Pacífico Sur de 4,5 millones de habitantes elegirán si mantienen la bandera actual, una "reliquia colonial", según el primer ministro, John Key, o se dotan de un nuevo modelo con un helecho plateado que algunos críticos asimilan a una "fea toalla de playa".
"Si no votan por el cambio ahora no tendrán otra oportunidad hasta que nos convirtamos en una república", ha explicado Key esta semana en una entrevista a Radio New Zeland.
Unas tres millones de papeletas fueron enviadas para esta consulta que se hará únicamente por correo, hasta el 24 de marzo.
La actual bandera neozelandesa es de color azul y tiene en su esquina superior izquierda la "Union Jack", que combina las cruces de los santos patronos de Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte. Además, tiene cuatro estrellas rojas con bordes blancos que representan la Cruz del Sur. Este pabellón se confunde con el de Australia, que se diferencia en el color y número de estrellas.
mep/rha/hnb
