En rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Catar, Majed al-Ansari, ha señalado este martes que las sanciones estadounidenses son “unilaterales” y ha reafirmado el apoyo de Doha a los esfuerzos de mediación para resolver la crisis mediante el diálogo.
Catar, junto con Pakistán y Turquía, ha desempeñado un papel mediador en la crisis que afecta a la región del Golfo Pérsico como consecuencia de la agresión de Estados Unidos y el régimen de Israel contra Irán.
El 17 de junio, Irán y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento, mediado por Pakistán, para poner fin a la guerra y reanudar las negociaciones. Sin embargo, el 8 de julio, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció unilateralmente el fin del acuerdo.
Tras las violaciones de EE.UU. del memorando, Teherán cerró el estrecho de Ormuz y advirtió a Washington de las consecuencias de cualquier nueva agresión. Posteriormente, Trump anunció una nueva ofensiva económica contra Irán, denominada “Día D”, con el objetivo de cortar sus fuentes de financiación y aislarlo internacionalmente. Washington también amenazó con sancionar a quienes mantengan los flujos financieros con Teherán.
Tras las violaciones de EE.UU. del memorando, Teherán cerró el estrecho de Ormuz y advirtió a Washington de las consecuencias de cualquier nueva agresión. Posteriormente, Trump anunció una nueva ofensiva económica contra Irán. Washington también amenazó con sancionar a quienes mantengan flujos financieros con Teherán.
En este contexto, diversos medios, analistas y estrategas, incluidos algunos estadounidenses, consideran que Irán salió victorioso en el plano militar frente a la guerra de agresión de EE.UU. e Israel. En el ámbito económico, las autoridades iraníes destacan que el país ha logrado sortear durante años las sanciones unilaterales y mantener su capacidad de resistencia ante las presiones externas.
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