Los manifestantes han pedido al Gobierno que anule su acuerdo y han afirmado que la medida representa un peligro para la soberanía del país.
La marcha, organizada este miércoles, ha coincidido con una sesión parlamentaria celebrada para discutir el polémico acuerdo, anunciado el 22 de noviembre que enfrentó oposición popular y partidista en el país árabe.
Durante la sesión, algunos legisladores han considerado el acuerdo como una “traición” y “un ataque a la seguridad de Jordania”. El diputado Saleh al-Armuti, ha enfatizado que Israel “es un enemigo” y que el Gobierno “no ha respetado la voluntad del pueblo”.
Según el acuerdo, Jordania recibiría 200 millones de metros cúbicos de agua desalinizada de Israel, a cambio de 600 megavatios de electricidad generada a partir de una planta de energía solar financiada por los Emiratos Árabes Unidos (EAU) en Jordania.
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