En un informe publicado el domingo el diario local The Times of Israel, se dice que la doctrina de Yaalon era simple: “mantener la tranquilidad”, incluso ante la ausencia de paz.
El exministro de asuntos militares (2013-2016) adoptó esta postura después de convencerse de que la situación de seguridad no se mejoraría en los territorios ocupados palestinos.
No obstante, se desconoce si ultraderechista Lieberman continuará la política “calma” y de “contención” de Yaalon para la seguridad del régimen de Tel Aviv o si las fuerzas israelíes adoptarán un postura aun más agresiva hacia los palestinos.
Pues, añade la fuente, Lieberman era un gran crítico de Yaalon; y, además, se ignora de momento hasta qué punto le dejará abierta la mano o que prerrogativas le otorgará el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, al nuevo ministro.
El informe ve “difícil” imaginar el ministerio dirigido por Lieberman, que carece de experiencia militare y cuyas observaciones sobre las cuestiones de “defensa” han cambiado y muy rápidamente en algunas ocasiones.
Así que, la doctrina de Lieberman, si existe alguna, sigue siendo un enigma.
La designación de Lieberman se produjo después de que Yaalon dimitiera el 20 de mayo de su cargo debido a discrepancias y conflictos con el máximo “responsable” de este régimen usurpador, es decir, Netanyahu.
La decisión de Netanyahu provocó duras críticas tanto por parte de los ciudadanos como las figuras políticas del régimen de Tel Aviv. El ex primer ministro israelí Ehud Barak advirtió de las “semillas de fascismo” presentes en el nuevo ejecutivo de Israel.
Los grupos palestinos, por su parte, se opusieron al nombramiento de Lieberman como jefe de los asuntos militares del régimen de Tel Aviv, pues se ganó su popularidad manifestando su odio a los árabes y llegó a altos puestos desde una casa de juego.
El jueves, la cancillería palestina comentó que eso evidencia que el régimen de Israel camina hacia un mayor extremismo, en lugar de hacia la paz.
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