El acto de protesta tuvo lugar en la localidad de Al-Awamiya, donde los indignados salieron a las calles para denunciar la política racista y represiva que adopta el régimen saudí contra la oposición con el fin de silenciar sus manifestaciones. La policía empleó gas pimienta para dispersarlos.

Eso se produjo después de que el domingo un policía saudí perdiera la vida tras recibir un disparo en la cabeza en un tiroteo en la misma ciudad.
El 5 de abril también, las fuerzas del régimen de Al Saud asaltaron algunos barrios de la región de Al-Qatif, y arrestaron a 15 ciudadanos chiíes.
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