Publicada: sábado, 17 de octubre de 2026 17:58

Irán contará con atletas experimentados y jóvenes promesas en 15 deportes, especialmente en atletismo paralímpico, halterofilia y natación, para defender su segundo puesto en los Juegos Asiáticos Paralímpicos de 2026, pese a las importantes dificultades de preparación en medio de la guerra.

Por: Mohammad Ali Haqshenas

Juegos Asiáticos Paralímpicos 2026: Irán confía en la experiencia y la juventud, con el atletismo y la halterofilia como principales bazas para las medallas

Irán confiará en sus campeones consolidados de atletismo paralímpico, halterofilia y natación, junto con destacados competidores en deportes de equipo, para defender su segundo puesto en los Juegos Asiáticos Paralímpicos de 2026, que se celebrarán en Aichi-Nagoya, Japón.

Con 166 deportistas inscritos en 15 disciplinas, Irán cuenta con varias opciones sólidas de medalla. Los campeones internacionales con experiencia encabezarán la delegación, mientras que los equipos en desarrollo, especialmente el de voleibol sentado femenino, buscarán aprovechar los avances recientes y subir al podio.

Según los expertos, volver a ocupar el segundo puesto, por detrás de China, supondría un logro importante. La clasificación general de Irán dependerá de la capacidad de sus deportistas para convertir sus fortalezas individuales en medallas a lo largo de un exigente programa de competición. Los Juegos se celebrarán del 18 al 24 de octubre.

Del cuarto puesto al subcampeonato continental

La trayectoria de Irán en los Juegos Asiáticos Paralímpicos refleja su ascenso constante y notable entre las principales potencias asiáticas del deporte paralímpico.

En Cantón 2010, primera edición de los Juegos, Irán obtuvo 27 medallas de oro, 24 de plata y 29 de bronce, con un total de 80 preseas que le dieron el cuarto puesto. Cuatro años después, en Incheon, Corea del Sur, elevó su cosecha a 37 oros, 52 platas y 31 bronces, pero volvió a terminar en la cuarta posición.

Irán entró por primera vez entre los tres primeros en Yakarta 2018, donde conquistó 51 medallas de oro y ocupó el tercer puesto. Posteriormente, el recuento de medallas fue revisado después de que una de bronce pasara a contabilizarse como plata, lo que elevó el total de la delegación a 137 preseas.

Irán alcanzó un nuevo hito en Hangzhou 2022, cuyos Juegos se celebraron en octubre de 2023 tras un aplazamiento de un año debido a la pandemia de COVID-19.

La delegación consiguió 44 medallas de oro, 46 de plata y 41 de bronce, y terminó segunda, por detrás de China, por primera vez en la historia de los Juegos Asiáticos Paralímpicos.

Este resultado elevó considerablemente las expectativas de cara a Aichi-Nagoya. Irán tendrá ahora que defender su posición de subcampeón, aunque el desafío será considerable, pues China y otras potencias consolidadas del deporte paralímpico, especialmente Japón como país anfitrión, se perfilan como rivales de peso.

Sin embargo, el medallero no contará toda la historia. Mantener los buenos resultados, desarrollar nuevos talentos y ampliar las oportunidades en un abanico más amplio de disciplinas también son indicadores importantes del progreso de Irán.

Atletismo paralímpico: la principal fuente de medallas de oro de Irán

Se espera que el atletismo paralímpico constituya la columna vertebral de la campaña iraní en esta edición de los campeonatos continentales.

Históricamente, esta disciplina ha proporcionado al país más medallas de oro que cualquier otro deporte en los Juegos Asiáticos Paralímpicos, y la selección de 2026 incluye a varios atletas con resultados contrastados a nivel continental.

Yasin Josravi, campeón de lanzamiento de peso masculino en Hangzhou 2022, figura entre los principales competidores que regresan. El lanzador de jabalina Said Afruz, también medallista de oro en Hangzhou, es otra de las opciones destacadas para subir al podio.

La selección también cuenta con Mahdi Olad, Alireza Mojtari y Hajar Safarzadeh, todos ellos medallistas en anteriores ediciones de los Juegos Asiáticos Paralímpicos.

Olad ha cosechado éxitos particulares en las pruebas de lanzamiento, mientras que Mojtari conquistó el oro en lanzamiento de disco en Hangzhou 2022. Safarzadeh también ha subido al podio en ediciones anteriores.

Estos atletas experimentados proporcionan a Irán una base sólida, pero la fortaleza del equipo va más allá de unos pocos nombres conocidos. Con una amplia representación en diversas pruebas de pista y campo, el país tendrá oportunidades de incrementar su medallero a lo largo de los Juegos.

Irán creó una federación independiente de atletismo paralímpico menos de un año antes de la competición. Por tanto, Aichi-Nagoya constituirá una prueba temprana importante para evaluar la capacidad de la nueva organización de apoyar a los deportistas de élite y mantener las fortalezas tradicionales del país en esta disciplina.

Halterofilia paralímpica: los campeones encabezan la lucha por las medallas

La halterofilia paralímpica es otra de las disciplinas que despiertan grandes expectativas entre los aficionados iraníes.

La delegación incluye a varios levantadores de pesas de reconocido nivel, entre ellos Aliakbar Qaribshahi y Ahmad Aminzade, ambos campeones de Hangzhou 2022.

Sus éxitos anteriores ofrecen a Irán una base sólida para incrementar su cosecha de medallas.

El experimentado campeón internacional Ruholá Rostami, que también es uno de los abanderados de Irán en los Juegos, aporta aún más experiencia y prestigio a la selección.

El equipo está dirigido por Hossein Tavakoli, campeón olímpico de halterofilia que conquistó el oro en Sídney 2000. Su experiencia en la máxima categoría de la competición constituye un valioso respaldo para preparar a los deportistas de cara a grandes eventos internacionales.

Con varios medallistas consolidados en sus filas, Irán espera que la halterofilia paralímpica contribuya de manera sustancial al resultado general de la delegación en Japón.

Natación paralímpica: dos generaciones de éxitos

La natación ofrece otra historia destacada, con Shahin Izadyar y Sina Zeyqamineyad como representantes de dos generaciones de éxitos iraníes en los Juegos Asiáticos Paralímpicos.

Izadyar tuvo una actuación extraordinaria en Yakarta 2018, donde ganó seis medallas de oro en pruebas individuales. En Hangzhou 2022 obtuvo dos platas y tres bronces, reforzando aún más su historial en el ámbito continental.

Zeyqamineyad se consolidó como uno de los principales nadadores iraníes en Hangzhou 2022, donde conquistó tres oros. Sus victorias llegaron en las pruebas masculinas de 100 metros braza, 100 metros libre y 50 metros libre.

Ambos nadadores afrontarán una fuerte competencia en Aichi-Nagoya. Sus posibilidades de medalla dependerán de las pruebas en las que participen y del nivel de sus rivales.

Aun así, su trayectoria conjunta convierte a la natación en otra disciplina que conviene seguir de cerca.

Tiro deportivo y tiro con arco: la experiencia sigue siendo una baza

Sareh Javanmardi es una de las figuras más conocidas del deporte paralímpico iraní e internacional.

Multicampeona internacional, ha desarrollado una destacada trayectoria en tiro deportivo paralímpico y continúa siendo una de las deportistas más prominentes de la delegación.

Javanmardi obtuvo la medalla de plata en pistola de aire de 10 metros femenina en Hangzhou 2022. Aunque sus actuaciones recientes han sido irregulares, su experiencia en grandes competiciones internacionales la convierte en una atleta a seguir en Aichi-Nagoya.

Estará acompañada por su joven compañera Faeze Ahmadi, quien también ha demostrado potencial para ganar medallas. Su progreso podría ser importante para Irán en su intento de combinar la experiencia consolidada con el talento emergente.

En tiro con arco paralímpico, Qolamreza Rahimi es otro de los competidores que regresan con un historial destacado. Ganó el oro en la prueba individual masculina de arco recurvo en Hangzhou 2022 y formó parte del equipo mixto iraní que conquistó el oro en Yakarta 2018.

Zahra Nemati, una de las arqueras paralímpicas más laureadas de Irán, ha pasado a desempeñar funciones de entrenadora y apoyará al equipo desde fuera de la competición.

Ambas disciplinas exigen precisión y serenidad bajo presión. Irán cuenta con deportistas experimentados capaces de luchar por las medallas, pero el éxito dependerá de que mantengan la regularidad en los momentos decisivos.

Taekwondo paralímpico: una oportunidad para consolidar los resultados de Hangzhou

El equipo iraní de taekwondo paralímpico intentará prolongar sus éxitos anteriores con otra actuación destacada en Japón.

Dos de sus principales competidores son Hamed Haqshenas y Mehdi Pur Rahnama, ambos medallistas de oro en Hangzhou 2022. Sus logros anteriores permiten albergar expectativas positivas mientras Irán se prepara para afrontar una fuerte competencia de sus rivales asiáticos.

Esta disciplina ha atravesado periodos de dificultades internas en los últimos años. Por ello, el equipo no solo buscará medallas, sino también demostrar que puede mantener el progreso alcanzado.

Una campaña exitosa reforzaría la confianza del equipo y contribuiría a establecer una base estable para futuras competiciones internacionales.

Voleibol sentado: los hombres aspiran al oro y las mujeres buscan dar un salto histórico

La selección masculina de voleibol sentado es una de las principales candidatas iraníes al oro por equipos.

Con un destacado historial internacional, el conjunto afronta la competición con el objetivo de mantener su posición entre los mejores equipos de la disciplina.

Irán, vigente campeón mundial y paralímpico, ganó el oro en Hangzhou 2022, lo que reforzó aún más su reputación como una de las grandes potencias del voleibol sentado.

El veterano Morteza Mehrzad sigue siendo una de las figuras más reconocibles del equipo. La selección buscará combinar experiencia, cohesión y eficacia colectiva a lo largo del torneo.

Sin embargo, un historial destacado no garantiza un nuevo título. Irán tendrá que mantener un rendimiento constante frente a sus principales rivales para defender su posición en la élite.

La selección femenina presenta una historia diferente, aunque igualmente importante. Formada más tarde que muchas de sus competidoras, se perdió varias oportunidades internacionales y necesitó tiempo para reducir la brecha en experiencia y rendimiento.

Su progreso durante los últimos años ha generado expectativas positivas. Conseguir una medalla en Aichi-Nagoya supondría un hito importante y demostraría que el desarrollo del equipo comienza a traducirse en resultados en una gran competición continental.

Baloncesto en silla de ruedas: un serio aspirante al oro

La selección masculina iraní de baloncesto en silla de ruedas es otra de las posibles candidatas al oro. Con una combinación de jugadores jóvenes y competidores experimentados, el equipo intentará repetir el éxito de Yakarta 2018, cuando se proclamó campeón del torneo.

Japón, país anfitrión, estará entre los equipos que disputarán el título, lo que añade otro obstáculo al objetivo iraní de conquistar el oro.

El equilibrio entre juventud y experiencia podría resultar valioso. No obstante, Irán tendrá que demostrar que sus jugadores pueden mantener la regularidad y responder eficazmente a la presión de las eliminatorias.

La selección femenina de baloncesto en silla de ruedas también representará a Irán, ampliando la participación de la delegación en una disciplina que ofrece oportunidades tanto para el desarrollo individual como para los logros colectivos.

Otras disciplinas ofrecen oportunidades y desafíos

Las opciones de medalla de Irán no se limitan a sus disciplinas más destacadas. El judo paralímpico, el goalball y el fútbol para ciegos cuentan con antecedentes de éxito, aunque sus resultados recientes han sido menos regulares.

En judo paralímpico, Mohamadreza Jeirallahzade es una figura destacada. Campeón paralímpico, aporta experiencia y un historial de éxitos que podría ayudar a Irán a luchar por un puesto en el podio.

El goalball también ha proporcionado resultados memorables a Irán. En Incheon 2014, los equipos masculino y femenino del país ganaron, respectivamente, medallas de oro y plata. Repetir aquel resultado será difícil, pero esos éxitos anteriores demuestran el potencial de la disciplina.

El fútbol para ciegos tiene una trayectoria igualmente destacada. Irán alcanzó la final de los Juegos Paralímpicos de París y obtuvo la plata tras perder ante Brasil, pero desde entonces el equipo ha tenido dificultades para recuperar su mejor nivel. Su participación en Japón pondrá a prueba su capacidad para restablecer la regularidad necesaria para competir con las principales selecciones del continente.

La esgrima paralímpica debutará por primera vez para Irán en los Juegos Asiáticos Paralímpicos, y el equipo buscará adquirir una valiosa experiencia frente a rivales internacionales.

El ciclismo paralímpico y la boccia también forman parte de la delegación, lo que pone de relieve la amplitud de la participación iraní incluso en disciplinas donde las expectativas de medalla son más limitadas.

En estos deportes, el progreso debe evaluarse no solo por el número final de medallas, sino también por la experiencia adquirida y las bases establecidas para futuras competiciones.

El ajedrez queda fuera del programa

La ausencia del ajedrez destaca entre los cambios del programa de los Juegos Asiáticos Paralímpicos de Aichi-Nagoya 2026. Irán obtuvo resultados considerables en esta disciplina en Hangzhou 2022, donde conquistó cuatro medallas de oro, siete de plata y cuatro de bronce, para un total de 15 preseas.

La exclusión del ajedrez en esta edición privará a Irán de una fuente de medallas con la que había contado anteriormente en su intento de conservar el segundo puesto de la clasificación continental.

La decisión refleja un cambio en el programa deportivo de los Juegos, que ahora comprende 18 disciplinas, todas ellas incluidas en el programa de los Juegos Paralímpicos.

Más allá de las medallas: mantener el progreso de Irán

La delegación iraní afronta los Juegos Asiáticos Paralímpicos de 2026 con el reto de mantener su nivel competitivo y, al mismo tiempo, desarrollar deportistas y equipos para el futuro, en medio de las dificultades derivadas de la guerra impuesta por Estados Unidos e Israel y de las sanciones estadounidenses.

Las sanciones de EE.UU. han generado obstáculos logísticos para el desplazamiento de la delegación a Japón, lo que ha obligado a sus integrantes a viajar en tres etapas en lugar de hacerlo en un vuelo chárter.

Mientras tanto, la agresión estadounidense-israelí iniciada el 28 de febrero alteró los campamentos de entrenamiento y los preparativos, añadiendo nuevas dificultades para los deportistas antes de los Juegos.

Las principales opciones de medalla de Irán parecen concentrarse en el atletismo y la halterofilia paralímpicos, respaldados por nadadores experimentados, destacados tiradores y arqueros, y equipos competitivos en deportes colectivos. Sin embargo, el resultado final dependerá del rendimiento en las distintas disciplinas.

En última instancia, la importancia de Aichi-Nagoya va más allá del medallero. Los Juegos ofrecerán una oportunidad para evaluar a los campeones consolidados, identificar nuevos talentos y determinar la eficacia con la que Irán está desarrollando su sistema deportivo paralímpico en conjunto.


Texto recogido de un artículo publicado en Press TV