• Sede de la Cancillería alemana en Berlín, 4 de junio de 2013.
Publicada: sábado, 24 de octubre de 2015 14:22
Actualizada: domingo, 25 de octubre de 2015 6:01

Las autoridades alemanas investigan un posible nuevo caso de espionaje de la NSA estadounidense contra máximos responsables de la Administración de Berlín.

La investigación contra persona desconocida por “actividades de espionaje”, iniciada por la Fiscalía Federal alemana, ha sido desvelada este sábado por la revista Der Spiegel.

Podemos confirmar que hay una investigación” sobre un “dispositivo malintencionado” de nombre “Regin”, ha declarado un portavoz de la Fiscalía Federal alemana.

“Podemos confirmar que hay una investigación” sobre un “dispositivo malintencionado” de nombre “Regin”, ha declarado un portavoz de la Fiscalía a la agencia francesa de noticias AFP, una vez trascendida la información.

En esta ocasión el espionaje afecta a un jefe de servicio de la Cancillería alemana. Esta fue espiada durante décadas a su más alto nivel por la NSA (siglas inglesas de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos), como se supo en julio a través del portal de filtraciones Wikileaks.

Las comunicaciones del jefe de servicio se interceptaron, al parecer, por medio del sofisticado virus espía ‘Regin’, instalado en el ordenador portátil personal del funcionario.

Peter Frank, fiscal federal de Alemania.

 

El programa, al que se vincula con los servicios de Inteligencia estadounidenses y británicos, permite a quien lo controla vigilar todos los datos que entran y salen del ordenador en cuestión, y se ha localizado en ordenadores de países de todos los continentes.

La revista alemana, tras consultar con especialistas del ramo, considera que “no hay ninguna duda” de los nexos existentes entre Regin, la NSA y el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno británico (GCHQ, por sus siglas en inglés).

Ambas agencias de Inteligencia, profundamente ligadas entre sí, han protagonizado numerosos escándalos a raíz de sus programas de espionaje que, en los últimos años, han afectado tanto a la población general como a responsables políticos de distintos países.

En octubre de 2013, el exanalista de la NSA Edward Snowden reveló que la Inteligencia de Washington espiaba a la misma canciller alemana, Angela Merkel, a través de un teléfono móvil, lo que provocó ciertas tensiones entre EE.UU. y Alemania y en el seno del Gobierno alemán.

En junio pasado, la Fiscalía Federal alemana decidió cerrar el caso, alegando que las revelaciones de Snowden no podían “ser probadas de manera legal en el marco de un juicio de derecho penal”.

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