Así lo ha manifestado el comandante del Ejército estadounidense para Oriente Medio, Joseph L. Votel, este miércoles en una entrevista concedida a la cadena norteamericana CBS News, en la que ha afirmado, además, estar “muy preocupado por haber mantenido el actual impulso” de que disponen las fuerzas locales apoyadas por Washington.
Al respecto, el alto militar estadounidense ha señalado que estas tropas no cuentan con una movilidad suficientemente buena ni tampoco con una capacidad de fuego, "así que tenemos que estar preparados para llenar algunos de esos huecos", ha subrayado.
Podría ser que asumamos nosotros mismos una carga más grande", ha dicho el comandante del Ejército de EE.UU. para Oriente Medio, Joseph L. Votel
Asimismo, ha señalado que "podría ser que asumamos nosotros mismos una carga más grande", aunque ha insistido en que Washington no considera hacerse con el control de esa lucha, ya que, según ha manifestado, la estrategia desarrollada durante la anterior Administración de la Casa Blanca de mantener a las fuerzas locales en la vanguardia se mantendría sin cambios.
Actualmente, Washington cuenta con unos 500 efectivos pertenecientes a las fuerzas de Operaciones Especiales en Siria. Sin embargo, pese a dicha especialización, sus actividades se han limitado a lo que el Departamento estadounidense de Defensa (Pentágono) describe como entrenamiento y ayuda a las denominadas Fuerzas Democráticas de Siria (FDS).
La Casa Blanca ya admitió en 2015 el fracaso de su programa de entrenamiento de los llamados "rebeldes moderados" para combatir al Gobierno sirio. De ahí que, con el pretexto de luchar contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), EE.UU. trata de enviar más tropas a Siria. Mientras, el Gobierno de Damasco ha denunciado que en realidad Washington apoya a los terroristas en el país árabe.
Además, Siria ha pedido una indemnización por los bombardeos a su territorio realizados por la llamada coalición anti-Daesh —que lidera EE.UU.— por haber dañado la infraestructura local.
aaf/anz/mnz/rba
