“La máquina de matanza de los terroristas que atacan a los niños, las mujeres y los viejos sirios no se detendrá hasta que llegue a su fin el apoyo extranjero a las organizaciones terroristas”, denunció el jueves la Cancillería siria, según informó la agencia oficial SANA.
En sus dos misivas enviadas a la Secretaria General y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), el Ejecutivo sirio subrayó que los terroristas atacan a los civiles inocentes en la ciudad norteña de Alepo y usan a los mismos como escudos humanos en los conflictos a lo largo del país.
La máquina de matanza de los terroristas que atacan a los niños, las mujeres y los viejos sirios no se detendrá hasta que llegue a su fin el apoyo extranjero a las organizaciones terroristas”, denunció la Cancillería siria.
Según las autoridades sirias, las bandas terroristas son apoyadas y patrocinadas por países de la región como el “régimen wahabí” de Arabia Saudí,Turquía y Catar.
En el texto, el Ministerio recordó que en los últimos días, el Frente Al-Nusra (actualmente conocido con el Frente Fath Al-Sham) y otros grupos terroristas afiliados, como el Movimiento Nuredin al-Zinki, lanzaron ataques con cohetes y cilindros de gas que golperaron el campus Universitario de Alepo, donde alberga a muchas familias desplazadas, matando a seis civiles.
El Gobierno de Damasco también recalcó que un gran número de civiles han perdido la vida desde que los terroristas del Yeish al-Fath sitiaron las ciudades de Foua y Kafraya en la provincia noroccidental de Idlib, para luego lamentar que esta cuestión nunca preocupó a la ONU.
Por último, la Cancillería siria pidió aunar esfuerzos en la lucha contra el terrorismo practicado por el EIIL (Daesh, en árabe), el Frente Al-Nusra y otros grupos extremistas vinculados, pues “el peligro de estas bandas no se limita a Siria, Irak, u otros países de la región, sino se podría expandir a lo largo del mundo”.
Desde hace un lustro Siria vive sumida en un conflicto desencadenado por grupos armados y terroristas que han dejado unos 400 000 muertos, según estimó hace meses el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.
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