• El general de división Yahya Rahim Safavi, asesor del Líder de la Revolución Islámica de Irán para Asuntos Militares.
Publicada: miércoles, 4 de octubre de 2017 11:05
Actualizada: jueves, 5 de octubre de 2017 2:32

El Kurdistán iraquí habría sido nuevo feudo de los terroristas de EIIL (Daesh, en árabe), si Irán no hubiera apoyado a los kurdos de Irak.

“Irán ha apoyado a los kurdos iraquíes en las últimas cinco décadas, y el último caso llegó cuando frenó el avance de Daesh que buscaba la caída de Erbil (…) Irán impidió la caída de la capital de esta región semiautónoma, con una intervención militar”, ha indicado este miércoles el general de división Yahya Rahim Safavi, asesor del Líder de la Revolución Islámica de Irán para Asuntos Militares.

Sobre un referéndum separatista que se celebró el 25 de septiembre, Safavi, al considerar “oportunista” al presidente de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, Masud Barzani, ha asegurado que esta persona no tiene “suficiente capacidad” para poder resistir por sí solo ante la oposición del Gobierno central de Irak, Turquía, Irán y Siria —que también albergan la misma comunidad —sin el apoyo extranjero.

A su juicio, el régimen de Israel es el principal actor detrás de la tensión que sufre tanto el Kurdistán iraquí como toda la región, y luego apuntó el dedo acusador a Estados Unidos y ciertos países árabes.

En tal contexto, el general iraní ha destacado lazos “secretos” y “semisecretos” entre el régimen de Tel Aviv y el Kurdistán iraquí que incluyen constantes viajes de los israelíes a esta región con pasaportes europeos y los entrenamientos militares que ofrecen a los kurdos.

Irán ha apoyado a los kurdos iraquíes en las últimas cinco décadas, y el último caso llegó cuando frenó el avance de Daesh que buscaba la caída de Erbil (…) Irán impidió la caída de la capital de esta región semiautónoma, con una intervención militar”, ha indicado el general de división Yahya Rahim Safavi, asesor del Líder de la Revolución Islámica de Irán para Asuntos Militares.

 

Safavi ha advertido de que alterar las fronteras geopolíticas en la región equivaldría la prolongación de la tensión y una guerra prolongada entre los cuatro países mencionados con un eventual Gobierno en el Kurdistán iraquí.

De igual modo ha advertido de que la tensión y la inseguridad fortalecerían la presencia de Estados Unidos en la zona e impulsarían la carrera armamentística en la región.

Tanto las autoridades de Irak como las de los países de la región, entre ellos Irán y Turquía, ya han dejado claro a los kurdos que no reconocerán el resultado de su consulta ilegal y unilateral.

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