• Bahram Qasemi, portavoz iraní del Ministerio de Exteriores, en una rueda de prensa en Teherán, capital persa.
Publicada: viernes, 28 de octubre de 2016 18:23
Actualizada: viernes, 28 de octubre de 2016 19:32

Irán tacha de ‘absurdas’ acusaciones de que el Ejército o el movimiento popular yemení Ansarolá atacaran la ciudad santa saudí de La Meca con un misil balístico.

“La afirmación sobre el supuesto lanzamiento de un misil a la ciudad santa de La Meca desde Yemen es totalmente absurda”, ha declarado hoy viernes el portavoz del Ministerio iraní de Asunto Exteriores, Bahram Qasemi.

Las tropas del Ejército yemení y Ansarolá dispararon la noche del jueves un misil balístico Borkan-1 (Volcán-1), de fabricación nacional, hacia el Aeropuerto Internacional Rey Abdulaziz de Yeda, en el oeste de Arabia Saudí, en respuesta a múltiples bombardeos saudíes en distintas zonas residenciales de Yemen.

La afirmación sobre el supuesto lanzamiento de un misil a la ciudad santa de La Meca desde Yemen es totalmente absurda”, ha declarado el portavoz del Ministerio iraní de Asunto Exteriores, Bahram Qasemi.

Fuentes militares del Ejército yemení aseguran que el cohete, de 12,5 metros de largo, alcanzó su objetivo con precisión y causó graves daños en el aeropuerto, según la agencia oficial de noticias yemení Saba. Las autoridades saudíes, no obstante, han afirmado que el misil fue desviado hacia La Meca, algo que Ansarolá ha rechazado tajantemente.

Un misil balístico Borkan-1 (Volcán-1), de fabricación yemení.

 

El portavoz de la Cancillería persa ha aconsejado a las autoridades de Arabia Saudí, que “no usen los lugares sagrados islámicos como herramienta para alcanzar sus ruines metas políticas ni traten de ocultar sus fracasos con peligrosas declaraciones hipócritas, destinadas a crear división”.

Para el diplomático iraní, “la devota nación yemení siente mucho más respeto por los lugares santos del Islam que los wahabíes y reyes que, con tal de mantenerse en el poder, sirven a EE.UU. y al régimen sionista, en vez de a la comunidad islámica”.

“Sin duda, aquellos que prefieren sus objetivos criminales a la santa Kaaba (Casa de Dios, ubicada en La Meca) serán cada vez más ignorados por los musulmanes”, ha advertido.

La crisis de Yemen se agravó en marzo de 2015 con los ataques de Arabia Saudí para restaurar en el poder al fugitivo expresidente Abdu Rabu Mansur Hadi —fiel aliado de Riad—, que han acabado ya con la vida de más de 4000 civiles, según cifras recientes de la ONU, aunque los organismos nacionales estiman que la cifra es mucho mayor.

ftm/mla/myd/rba