“La tragedia en Mina, fruto de la incompetencia y la negligencia saudíes a la hora de administrar los rituales y ofrecer servicios médicos y de socorro, es un estigma indeleble para los Al Saud”, señala este sábado el secretario del referido consejo, Ali Shamjani.
También condena el desprecio saudí a los principios básicos de la humanidad y de los derechos internacionales y su rechazo a consolar a los afectados por esta tragedia: “la ignorancia y la arrogancia son la piedra angular de las políticas y la conducta de los líderes de Riad”, precisa.
“La tragedia en Mina, fruto de la incompetencia y la negligencia saudíes a la hora de administrar los rituales y ofrecer servicios médicos y de socorro, es un estigma indeleble para los Al Saud”, señala este sábado el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Shamjani.
Sin lugar a dudas, continúa, se hará uso de todos los medios posibles para satisfacer los derechos de las familias de los mártires y también castigar a los responsables de la estampida ocurrida el 24 de septiembre de 2015 en la región de Mina, cerca de la ciudad saudí de La Meca.
A criterio de Shamjani, el intento saudí por marginalizar la causa palestina y atacar Yemen bajo las directrices del servicio de inteligencia israelí, el Mossad, hicieron que los saudíes desatendieran los preparativos y la administración de los rituales de Hach, y así fue posible tal catástrofe humanitaria.
Como consecuencia de una estampida registrada el 24 de septiembre de 2015 durante los rituales de Hach en Mina, miles de peregrinos perdieron la vida. Irán, con más de 460 víctimas, es uno de los mayores afectados por esta catástrofe humanitaria.
En tanto, Irán ha impedido a sus ciudadanos participar en los rituales del Hach de 2016, ya que las autoridades de Riad no han aceptado las garantías de seguridad reclamadas por el país persa para los peregrinos y han evitado conceder visados a los iraníes.
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