“El reciente informe de EE.UU. carece de credibilidad, ya que vuelve a repetir sus dictados ideológicos y censura realidades evidentes”, ha afirmado este lunes el portavoz de la Cancillería iraní, Husein Yaberi Ansari, en un encuentro con la prensa.
Con estas declaraciones, el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores volvió a reaccionar al informe anual del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre el terrorismo internacional publicado el 3 de junio, en el que sigue colocando a Irán en la lista de Estados "patrocinadores del terrorismo".
Yaberi Ansari ha remarcado que el informe “está fuertemente politizado”, al tiempo que recuerda que el tema del terrorismo debería excluir las “diferencias y disputas políticas”.
“Todo el mundo ya sabe que la República Islámica de Irán se encuentra en la primera línea de lucha contra los terroristas y takfiríes que amenazan la seguridad de la región y de todo el mundo”, ha subrayado.
“El reciente informe de EE.UU. carece de credibilidad, ya que vuelve a repetir sus dictados ideológicos y censura realidades evidentes”, ha afirmado el portavoz de la Cancillería iraní, Husein Yaberi Ansari.
Al recordar que más de 17 000 ciudadanos iraníes han sido víctimas de prácticas terroristas de grupos apoyados por el Occidente, Yaberi Ansari asegura que Teherán mantendrá sus políticas estratégicas en torno a la lucha contra el terrorismo.
En otra parte de sus declaraciones, el portavoz iraní se ha referido a las políticas adoptadas por Arabia Saudí durante los últimos años hacia los grupos terroristas. En este contexto, denuncia que el reino árabe “desde hace años, tiene en su agenda el uso de los terroristas como herramienta, y que el surgimiento de buena parte del extremismo (…) se debe al apoyo logístico, político e ideológico de los saudíes”.
Si bien, Yaberi Ansari subraya que las prácticas de los grupos terroristas en Siria o Irak, “aunque aparentemente sirvan a los intereses de Arabia Saudí”, a largo plazo la amenaza de estas bandas se extenderá al propio reino árabe y a otros países que las patrocinan.
Dese el inicio del conflicto sirio en 2011, el Gobierno de Teherán ha acusado en repetidas ocasiones al régimen de Riad de apoyar a los grupos extremistas a fin de conseguir sus intereses.
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