Las fuerzas israelíes irrumpieron el martes en el barrio de Al-Majfiah en Nablus (en la Cisjordania ocupada) en un vehículo público y mataron a tres palestinos, miembros de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, rama militar del Movimiento Palestino de Liberación Nacional (Al-Fatah).
En una llamada telefónica hecha el miércoles a las familias de los tres mártires palestinos, el jefe del Movimiento de Resistencia Islámica Palestina (HAMAS), Ismail Haniya, condenó la operaciones terroristas y crímenes diarios del régimen usurpador contra el pueblo palestino.
“La sangre de los mártires no se ha derramado en vano ni se olvidará. HAMAS y todos los grupos de la Resistencia palestinos consideran este tema [vengar a los mártires] una obligación”, enfatizó Haniya.
Conforme al jefe de HAMAS, el derramamiento de sangre de los palestinos es una “clara invitación a salir del círculo de un compromiso cruel con el régimen sionista” y dejar de coordinar con el enemigo israelí.
De igual modo, ha hecho hincapié en que la “política de terror” del régimen de Tel Aviv ya ha fracasado y no impedirá la continuación de la resistencia del pueblo palestino contra las hostilidades y agresiones de Israel.
Durante el tiroteo mortal del martes, las fuerzas del régimen israelí dispararon más de 80 balas contra el automóvil palestino y arrestaron a un cuarto pasajero del coche, conforme puntualizaron los testigos locales.
Mediante un comunicado, las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa anunciaron, a su vez, que “responderá con sangre” el asesinato de sus tres miembros.
Ante el apartheid sistemático y la represión militar de los israelíes contra los manifestantes palestinos, los grupos de Resistencia han anunciado la movilización de todos sus combatientes para hacer frente al régimen israelí, y expresado su plena disposición a enfrentarse directamente con los soldados y colonos israelíes en respuesta a su continua agresión contra el pueblo del país árabe.
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