La cadena de televisión iraquí Al-Sumaria ha informado este domingo de que un grupo de altos comandantes de EIIL (Daesh, en árabe) se ha negado a participar en las ofensivas ordenadas por el número uno de la banda, Ibrahim al-Samarrai, alias Abu Bakr al-Bagdadi.
“Las deserciones y la ruptura de fidelidad se han producido después de la difusión de noticias sobre la muerte de Abu Bakr al-Bagdadi. Entretanto, Abu Abdolá Al-Shami, uno de los 'emires' sirios de Daesh, ha dado por revocada la lealtad con una persona que desde hace mucho no aparece en público”, señala una fuente de seguridad citada por el mismo medio.
Las deserciones y la ruptura de fidelidad se han producido después de la difusión de noticias sobre la muerte de Abu Bakr al-Bagdadi. Entretanto, Abu Abdolá Al-Shami, uno de los emires sirios de Daesh, ha dado por revocada la lealtad con una persona que desde hace mucho no aparece en público”, señala una fuente de seguridad iraquí.
Para el cabecilla desertor de Daesh, “Al-Bagdadi ya ha perdido el poder y liderazgo” y es incapaz de dirigir la agrupación ultrarradical, ha explicado la fuente iraquí, que prefirió hablar bajo condición de anonimato.
El informe pone de relieve la creciente discrepancia y conflicto interno en la cúpula de la banda terrorista y coincide con las derrotas que Daesh está sufriendo a manos de las fuerzas iraquíes, donde su principal feudo, la ciudad de Mosul (norte), sigue bajo un fuerte acoso militar desde octubre pasado.
El gobernador de la provincia iraquí de Nínive, de la que Mosul es capital, Nofal Hamadi al-Sultan, aseguró el pasado 12 de noviembre que Al-Bagdadi había huido de Mosul, ante los avances relámpago de las tropas iraquíes.
A principios de enero, Al-Sumaria reveló que Al-Bagdadi había presentado tres opciones para sustituirlo en caso de que muera en una operación militar, una de las cuales es que su sucesor sea de nacionalidad iraquí.
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