• Fuerzas especiales de Corea del Sur en un campo de entrenamiento.
Publicada: lunes, 4 de diciembre de 2017 3:22
Actualizada: lunes, 4 de diciembre de 2017 7:12

Corea del Sur crea una unidad de fuerzas élites para eliminar a los líderes norcoreanos en caso de que se produzca una confrontación bélica con Pyongyang.

El Ejército surcoreano activó el sábado una fuerza especial, conocida extraoficialmente como “unidad de decapitación”, cuyo objetivo final es acabar con la vida de los líderes de su vecino norteño en caso de guerra, según informó el domingo el diario local The Korea Times.

Casi 1000 efectivos componen a esta “unidad de decapitación” que se asemeja a comandos del Ejército estadounidense, como Rangers , Delta Force, las fuerzas especiales Navy Seals o los Boinas Verdes.

Entre los objetivos de las fuerzas especiales surcoreanas figuran eliminar al líder norcoreano, Kim Jong-un, y destruir las instalaciones nucleares y de misiles, precisa el rotativo citando a fuentes militares.

El medio también subraya que esta unidad especial se ha creado con la idea de que, con el tiempo, se convierta en el núcleo más fuerte de la fuerza castrense del país asiático. No obstante, no especifica el nombre del grupo ni los detalles de sus misiones.

 

Conforme el diario, al principio, Seúl había programado el lanzamiento de la “unidad de decapitación” para 2019, pero decidió adelantar la fecha por la acrecentada escalada de tensiones en la península coreana y el ritmo incesante del desarrollo de las armas nucleares y de Misiles Balísticos Intercontinentales (ICBM, por sus siglas en inglés) por parte de Pyongyang.

Por otra parte, la Fuerza Aérea surcoreana ha creado la mayor unidad de inteligencia, vigilancia y reconocimiento aerotransportado, informó el viernes la agencia surcoreana de noticias Yonhap.

Esta unidad, en coordinación con las fuerzas estadounidenses, se dedicará a monitorear las actividades relacionadas con Corea del Norte, agregó el medio.

La información sale a la luz, tras conocerse que Corea del Norte probó el martes 28 de noviembre un nuevo ICBM, el Hwansong-15, con un rango de alcance de 13.000 km, capaz de impactar en el territorio continental de EE.UU., tal como corroboró Corea del Sur.

La tensión en la península coreana va en aumento a medida que EE.UU. y Corea del Sur llevan a cabo las maniobras conjuntas militares. Pyongyang las considera como una provocación y amenaza a su integridad territorial, y por ello, asegura que no detendrá sus pruebas hasta que esta doctrina antinorcoreana se termine.

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