• El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, hace un juramento durante su ceremonia de toma de posesión en la Asamblea Nacional en Seúl, 10 de mayo de 2017.
Publicada: sábado, 17 de junio de 2017 7:18

Seúl podría reducir sus ejercicios militares conjuntos y el despliegue de armas estratégicas estadounidenses si Pyongyang suspende las actividades nucleares.

Así lo comunicó el viernes Moon Chung-in, asesor especial del presidente surcoreano, diciendo que la idea busca atajar las tensiones en la península coreana, y encontrar una “solución integral y fundamental” para el problema nuclear norcoreano.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, “propuso dos cosas: una, si Corea del Norte suspende sus actividades nucleares y de misiles, entonces podremos consultar con EE.UU. para reducir los ejercicios conjuntos y el entrenamiento (del Ejército surcoreano). Creo que lo que tiene en mente es que podemos reducir el despliegue de armas estratégicas estadounidenses en la península de Corea”, dijo el asesor.

“Otra cosa es vincular la desnuclearización de Corea del Norte a la creación de un régimen de paz en la península coreana, que es mucho más complicado, podría ser mucho más complicado que el tratado iraní, pero de todas maneras, perseguiría la desnuclearización de Corea del Norte”, agregó en alusión al acuerdo nuclear iraní alcanzado en 2015.

Si Corea del Norte suspende sus actividades nucleares y de misiles, entonces podremos consultar con EE.UU. para reducir los ejercicios conjuntos y el entrenamiento (del Ejército surcoreano). Creo que lo que tiene en mente es que podemos reducir el despliegue de armas estratégicas estadounidenses en la península de Corea”, dijo Moon Chung-in, asesor especial del presidente surcoreano.

 

No obstante, el asesor, experto en asuntos exteriores, admitió que la desnuclearización final de Corea del Norte tomaría mucho más tiempo que la primera opción, es decir, la reducción de las prácticas militares conjuntas con EE.UU.

Pyongyang ha denunciado durante largo tiempo tales maniobras como un ensayo para invadir su territorio, exigiendo el cese inmediato de ellas. Washington, a su vez, ha rechazado rotundamente la demanda del Norte, diciendo que tales ejercicios son puramente defensivos.

El consejero de Moon, profesor honorario de la Universidad Yonsei de Seúl (capital surcoreana), aseguró que el nuevo Gobierno surcoreano busca una convivencia pacífica o una “unificación de facto” con su vecino del Norte a través de la confianza mutua, y que no trataría de absorber al Norte. No obstante, dejó en claro que Seúl tampoco tolerará las provocaciones de Pyongyang.

Dijo que la Administración de Moon espera también recuperar el control operacional de las fuerzas surcoreanas de EE.UU. y reducir su dependencia de Washington por su seguridad, así como mejorar sus capacidades de defensa.

Esta idea se plantea en medio de la alta tensión existente entre Seúl y Pyongyang debido, en gran parte, a las repetidas pruebas de misiles de Corea del Norte y a las medidas provocativas de Washington y Seúl, incluyendo sus maniobras militares conjuntas en la zona, y el despliegue en Corea del Sur del sistema de Defensa Terminal a Gran Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés). Pyongyang defiende su programa nuclear y de misiles como una respuesta legítima ante posibles agresiones extranjeras.

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