El incidente tuvo lugar el miércoles en las inmediaciones del Bajo de Masinloc, en el mar de China Meridional, donde la aeronave militar china KJ-200 y el avión de patrulla antisubmarina de la Marina de EE.UU., tipo Lockheed P-3 Orion, se acercaron a unos 300 metros en pleno vuelo.
El portavoz del Pentágono, el capitán Jeff Davis, explicó el viernes que el movimiento de la aeronave china obligó a la estadounidense a maniobrar para esquivarla. Explicó además, que el acercamiento, ocurrido “una sola vez”, pese a ser una maniobra “peligrosa”, “fue probablemente no intencionada”.
Esperamos que EE.UU. tenga en cuenta las relaciones bilaterales entre los dos Ejércitos y adopte medidas prácticas que eliminen las causas de algunos incidentes aéreos y marítimos entre ambos países”, informó Global Times, citando a fuentes castrenses chinas.
“Evidentemente, tenemos nuestros desencuentros con China sobre la militarización del mar de China Meridional, sobre sus reclamaciones de las islas y algunos de sus objetivos estratégicos más amplios, pero cuando se trata de interacciones, estas suelen ser profesionales y seguras”, reconoció Davis.
Las autoridades militares chinas, a su vez, han confirmado el incidente, mientras que han defendido la actuación de su piloto. Maniobró “con medidas legales y profesionales”, informó el sábado el diario oficialista chino Global Times, en alusión al piloto chino.
“Esperamos que EE.UU. tenga en cuenta las relaciones bilaterales entre los dos Ejércitos y adopte medidas prácticas que eliminen las causas de algunos incidentes aéreos y marítimos entre ambos países”, agregó Global Times, citando a fuentes castrenses.
El mar de China Meridional, donde el gigante asiático reclama casi el 90 % de su superficie, es uno de los principales puntos de desacuerdo y tensión entre Pekín y Washington.
EE.UU. acusa a menudo a China de militarizar el mar del Sur de China y no considera estos territorios como parte de China, además de insistir en que los militares norteamericanos pueden "volar, navegar y actuar en cualquier lugar donde esto es permitido por el derecho internacional".
Pekín, por su parte, rechaza estas acusaciones y advierte sobre las intenciones de su rival norteamericano para dominar esta región estratégica. En este sentido, ambas potencias suelen realizar demostraciones de fuerza en la región.
La tensión se agravó cuando el nuevo secretario de Estado de EE.UU., Rex Wayne Tillerson, dijo que EE.UU. debía bloquear el acceso de China a las islas artificiales en el mar de la China Meridional y la única vía para alcanzar ese objetivo era imponer un bloqueo naval, lo que significaría un acto de guerra. Pekín, a su vez, prometió proteger a cualquier costo sus derechos en esa región.
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