• Activistan protestan en Yangon, antigua capital de Myanmar (Birmania), para repudiar la violencia contra los rohingyas, 4 de febrero de 2017.
Publicada: lunes, 6 de febrero de 2017 18:48

HRW acusa a militares y fuerzas de seguridad de Myanmar de violar y cometer abusos sexuales contra mujeres y niñas de la minoría rohingya en el estado de Rajine.

Mediante un comunicado publicado este lunes, el Observatorio de Derechos Humanos (HRW, por sus siglas en inglés) ha llamado al Gobierno a allanar el terreno para realizar una investigación internacional independiente para conocer si se trata de una campaña sistemática contra esta minoría musulmana.

El organismo, citando a testigos presenciales y sobrevivientes, desvela que agentes policiales y fuerzas gubernamentales de Myanmar (Birmania) participaron a finales de 2016 en violaciones en grupo y abusos sexuales en al menos nueve localidades del distrito de Maungdaw.

Estos ataques horribles contra mujeres y niñas rohingya por parte de las fuerzas de seguridad agregan un nuevo y brutal capítulo al largo y enfermizo historial de violencia sexual contra las mujeres por parte del Ejército de Birmania”, señala Priyanka Motaparthy, investigadora sobre Emergencias de HRW.

“Estos ataques horribles contra mujeres y niñas rohingya por parte de las fuerzas de seguridad agregan un nuevo y brutal capítulo al largo y enfermizo historial de violencia sexual contra las mujeres por parte del Ejército de Birmania”, ha señalado Priyanka Motaparthy, investigadora sobre Emergencias del HRW.

Once de 18 mujeres entrevistadas por la organización internacional han confirmado haber sido objeto de abusos sexuales que cometieron en grupo los militares birmanos durante sus ataques a la zona entre diciembre y enero del año pasado. Diez hombres también han denunciado los abusos contra sus esposas, hermanas e hijas, incluso de menores de edad. HRW ha documentado de estos reportes 28 incidentes de violación o abusos sexuales.

La violencia sexual no parece ser aleatoria u oportunista, sino parte de un ataque coordinado y sistemático contra los rohingya, en parte por su etnia y religión”, agrega el organismo.

HRW ha criticado a las autoridades birmanas por no hacer nada para investigar las denuncias de violencia sexual y otros abusos por parte de entes no gubernamentales.

El Gobierno birmano niega la brutalidad del Ejército y asegura que su misión es eliminar a ciertos elementos terroristas entre las filas rohingya, que las circunstancias les han obligado a refugiarse en el vecino Bangladés.

Sin embargo, las pruebas recabadas por múltiples entidades y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) rechazan esta versión y condenan el silencio que mantiene a este respecto la premio Nobel de la Paz y líder ‘de facto’ del país, Aung San Suu Kyi.

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