• Fuerzas del Ejército y de la Policía de Myanmar se movilizan en el estado de Rajine (oeste), 14 de octubre de 2016.
Publicada: viernes, 16 de diciembre de 2016 16:45
Actualizada: viernes, 16 de diciembre de 2016 19:14

La Oficina para los Derechos Humanos de Naciones Unidas dice que diariamente recibe informes sobre violaciones contra la minoría musulmana rohingya de Myanmar.

Así ha anunciado este viernes el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Zeid Raad al-Husein, además de criticar que el Gobierno de Birmania (Myanmar) ha gestionado “de manera contraproducente e incluso cruel” la crisis causada por las operaciones de seguridad del Ejército.

“Tenemos informes que apuntan a que las fuerzas de seguridad birmanas pueden haber impuesto un castigo colectivo contra una comunidad entera, la minoría musulmana de los rohingya”, ha dicho el diplomático a través de un comunicado.

Tenemos informes que apuntan a que las fuerzas de seguridad birmanas pueden haber impuesto un castigo colectivo contra una comunidad entera, la minoría musulmana de los rohingya”, dice el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Zeid Raad al-Husein.

El texto también reza que el Gobierno de Myanmar está actuando “con estrechez de miras” ante las denuncias diarias de asesinatos, violaciones así como abusos contra la minoría rohingya que recibe diariamente esta organización y que las autoridades birmanas parecen estar ignorando sumariamente.

 

El pasado 9 de diciembre, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) urgió al Gobierno birmano a cesar los asaltos a los musulmanes rohingyas, y denunció la “limpieza étnica” que lanza el Ejército contra esta comunidad, considerada la minoría más oprimida del mundo.

La represión fue lanzada en respuesta al asesinato de nueve policías por el que las autoridades culparon a los milicianos rohingyas, mientras éstos rechazaron la acusación. Desde entonces la población ha sido sometida a numerosas ejecuciones sumarias, violaciones en grupo e incendios deliberados de aldeas enteras.

En esta línea, Al-Husein ha recalcado que la gestión del Gobierno birmano, encabezada por la consejera de Estado de Myanmar y Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, ha empeorada la mala situación. Ha pedido asimismo la entrada de agentes humanitarios a la zona en conflicto.

Sus constantes reproches a nuestras denuncias de posibles violaciones hacia los derechos humanos, que han tachado de invenciones, unido a la incapacidad de nuestros investigadores para acceder a las zonas más afectadas es un insulto a las víctimas. Si no tienen nada que esconder, ¿por qué tanta reticencia a la hora de permitirnos la entrada?”, ha concluido.

ftn/rha/tas/rba

Commentarios