• La líder del movimiento Túpac Amaru, Milagro Sala, sostiene un póster con la fotografía de Santiago Maldonado, activista desaparecido, Jujuy, Argentina, 3 de septiembre de 2017.
Publicada: sábado, 30 de septiembre de 2017 23:27

Milagro Sala asegura que el gobernador de Jujuy la quiere ‘callada’ para ocultar lo que pasa en la provincia, y la única forma es llevándola de vuelta al penal.

Sala, la dirigente de Túpac Amaru, acusó el viernes al gobernador de la provincia argentina de Jujuy (noroeste), Gerardo Morales, de “querer ponerle una mordaza”, y calificó de “jugarreta sucia” la decisión judicial de querer revocarle la prisión domiciliaria, ya que viola la resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“Esta es una jugarreta muy sucia de este Gobierno. Tengo claro que esto es político y que Morales me tiene miedo y me quiere tener callada y lo lamento porque me da vergüenza ajena de los sectores políticos que conduce él”, señaló la activista argentina.

Aunque, recalcó que su arresto domiciliario no era tal, debido a las medidas exageradas de seguridad ordenadas. “Hay alambre de puas, 26 gendarmes, 24 cámaras, llevo la pulsera electrónica, tengo que salir tres veces al día para que me vean, Guantánamo se queda chiquito al lado de esta cárcel”, apuntó, en alusión a la cárcel estadounidense ubicada en territorio cubano.

Esta es una jugarreta muy sucia de este Gobierno. Tengo claro que esto es político y que Morales me tiene miedo y me quiere tener callada y lo lamento porque me da vergüenza ajena de los sectores políticos que conduce él”, señaló la dirigente de Túpac Amaru, Milagro Sala.

 

La dirigente aseguró que “cumplirá” con el fallo de la Cámara de Apelaciones y que se encuentra en su inmueble del barrio El Carmen “esperando que vengan” para trasladarla al penal de mujeres del Alto Comedero, pero remarcó: “Que quede claro que están incumpliendo la resolución de la CIDH”.

Sala denunció además la actuación de la justicia argentina en el caso de la desaparición del activista Santiago Maldonado desde agosto. “Santiago tiene que aparecer ya”, enfatizó al tiempo que aseguró que las autoridades argentinas no han respondido a los requerimientos de los familiares del joven. 

Sala cumple prisión preventiva por diversos procesos judiciales y ya recibió dos condenas: una penal, de tres años de prisión en suspenso, por daños durante un acampe realizado en 2009 contra dirigentes radicales.

A juicio de activistas y defensores de los derechos humanos en Argentina, el arresto domiciliario al que está sometida Sala es sinónimo de criminalización a la protesta mientras el mandatario argentino desoye las exigencias para la puesta en libertad de la activista

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