• Gendarmes argentinos arremeten contra miembros de la comunidad mapuche de Pu Lof, en el departamento de Cushamen, sur de Argentina, 10 de enero de 2017.
Publicada: jueves, 12 de enero de 2017 3:08

La comunidad mapuche Pu Lof, de Cushamen, Argentina, fue reprimida por los gendarmes con balas de goma en un intento por desalojarlos.

A este respecto, Amnistía Internacional (AI) denunció el miércoles la brutal represión policial ocurrida el martes contra miembros mapuches que se manifestaban, de forma pacífica, en reclamo de tierras ancestrales en la provincia de Chubut (sur), que actualmente están en disputa con la empresa italiana Benetton.

El juez federal de Esquel, Guido Otranto, ordenó despejar las vías de La Trochita mediante un importante despliegue de gendarmes. A la vez, en paralelo con el procedimiento de Gendarmería, la policía provincial allanó el Lof por orden del juez José Colabelli (que fue destituido en 2004 por el Consejo de la Magistratura debido a su actuación en el desalojo de la comunidad Fermín en Vuelta del Río y restituido en 2010 por la Corte Suprema provincial), por presunto abigeato (hurto de ganado).

Entraron a los tiros, golpearon a los hombres, esposaron a las mujeres, rompieron todo. Eran alrededor de 200 gendarmes y dos drones (aeronaves teledirigidas) para reprimir a una comunidad de diez adultos y cinco chicos. Nos tratan de indios terroristas que queremos sembrar el pánico y ahora el pánico lo instalan ellos”, denunciaron integrantes de la comunidad mapuche de Pu Lof, de Chubut.

El resultado de estas decisiones judiciales fue un violento episodio que culminó con miembros de la comunidad heridos y tres detenidos, que estuvieron desaparecidos durante horas hasta que fueron trasladados a la Unidad 14 de Esquel. Ahora se encuentran a disposición del Juzgado Federal.

Integrantes de la comunidad denunciaron en los medios que los oficiales “entraron a los tiros, golpearon a los hombres, esposaron a las mujeres, rompieron todo. Eran alrededor de 200 gendarmes y dos drones (aeronaves teledirigidas) para reprimir a una comunidad de diez adultos y cinco chicos. Nos tratan de indios terroristas que queremos sembrar el pánico y ahora el pánico lo instalan ellos”.

Desde el Juzgado Federal de Esquel se emitió un comunicado informando de que el allanamiento “fue ordenando al solo efecto de remover y secuestrar los obstáculos materiales que se encuentren colocados sobre las vías de circulación e identificar a las personas que se encuentran imputadas de la comisión del delito previsto en el art. 194 del Código Penal”.

El episodio vivido en Cushamen vuelve a poner sobre la mesa la violencia y represión que sufren los pueblos indígenas a manos de fuerzas de seguridad que protegen los intereses de los grandes terratenientes y empresas multinacionales. A su vez, esta violencia busca justificarse a partir de la construcción mediática de un relato que se repite en diferentes zonas de la Patagonia y que estigmatiza a los mapuche como terroristas que ponen en peligro la “paz social”.

lvs/anz/fdd/rba

Commentarios