“La injusta agresión Saudí contra nuestro país y nuestro pueblo se lleva a cabo bajo la supervisión estadounidenses, israelíes y británicos”, ha afirmado el secretario del movimiento popular yemení Ansarolá, Seyed Abdulmalik Badreddin al-Houthi, en un discurso ofrecido este jueves sobre los últimos acontecimientos.
En este sentido, ha precisado que Estados Unidos cuenta con una fuerza conjunta de un contingente de 200 militares expertos que dirigen las operaciones agresivas en Arabia Saudí. Ha denunciado que Riad combate con aviones y bombas que compra a Estados Unidos.
“Al enemigo Saudí no le bastó con el papel extranjero en la agresión contra nuestro país y ahora quiere involucrarlos en una guerra directa a nivel internacional”, ha afirmado.
Al denunciar que el pueblo de Yemen enfrenta desde hace 12 años la agresión y el bloqueo de Arabia Saudí, ha expresado su gratitud a Dios por las “grandes victorias” concedidas a Yemen frente a la ofensiva, y ha felicitado al pueblo por estos avances.
Ha señalado que la reciente escalada comenzó con el bombardeo Saudí al aeropuerto de Saná, y que Arabia Saudí “inició la agresión en todas las etapas sin ninguna justificación legítima”.
En este sentido, ha recordado que el pueblo yemení no abrió el conflicto ni se encuentra en una posición de agresión contra los saudíes.
Al puntualizar que la ofensiva iniciada en 2015 fue un ataque injustificado contra Yemen y que los agresores mantuvieron esa línea hostil, ha destacado que “nosotros nos encontramos en una posición de legítima defensa; no fuimos quienes iniciamos la agresión”.
Líder de Ansarolá revela crímenes de Riad: son una política fija
Durante su discurso, al-Houthi ha acusado a Arabia Saudí de atacar todo en el país sin respetar ninguna santidad, de matar a miles de mujeres y de bombardear ciudades, barrios, mercados y hogares civiles.
Asimismo, el secretario del movimiento popular yemení ha destacado que Riad “atacó más de dos mil mezquitas en nuestro país, incluidas mezquitas históricas en zonas del interior y no en los frentes de batalla”.
Además, ha condenado la agresión contra un centro de acogida para ciegos en Saná, así como contra cementerios y monumentos arqueológicos. “Los crímenes de Arabia Saudí en nuestro país no fueron simples casos aislados, posturas limitadas o sucesos extraños, sino una política fija”, ha enfatizado.
Ha sostenido que Yemen posee las pruebas y los documentos de los crímenes de Riad, los cuales cuentan con el reconocimiento de las Naciones Unidas y de organizaciones internacionales.
Ataque a La Meca es una burda mentira de Riad
El dirigente ha puntualizado que la nación yemení es incapaz de tomar como objetivo La Meca, y los yemeníes no aceptan, bajo ninguna circunstancia, tal agresión contra los lugares santos. “La acusación de atacar la sagrada ciudad de La Meca es una flagrante distorsión de la verdad, una burda mentira, una calumnia y una difamación”, ha destacado.
Al denunciar que Arabia Saudí instrumentaliza todos sus recursos mediáticos y propagandísticos para justificar sus crímenes contra el pueblo yemenita, ha afirmado que “la agresión mediante propaganda falsa y calumnias terribles y aberrantes es una parte fundamental de la ofensiva saudí contra nuestro pueblo, con el objetivo de distorsionar su imagen”.
En este sentido, ha agregado que Riad busca arrastrar consigo a otros para que sean partícipes de sus crímenes contra el pueblo de Yemen. “La calumnia del enemigo Saudí contra nuestro pueblo sobre un presunto ataque a La Meca es una mentira flagrante, aberrante y sumamente atroz, así como una burda y expuesta difamación”, ha reiterado.
Al‑Houthi ha enfatizado que acusar a Saná de atacar la sagrada ciudad es la mentira del siglo, para intentar compensar el fracaso saudí y sus reveses en el campo de batalla. Asimismo, ha advertido que “la gran difamación contra nuestro pueblo es una violación de la inviolabilidad y la santidad de La Meca, a través del intento del régimen saudí de instrumentalizar su carácter sagrado”.
También ha denunciado que algunos países lloran hipócritamente por los lugares sagrados, mientras son ellos mismos quienes abandonan los santuarios de los musulmanes y desamparan a la nación islámica. Ha afirmado que las condenas basadas en la aceptación inmediata de esta gran difamación sobre La Meca, sin ningún tipo de verificación, constituyen una complicidad en la culpa y un fracaso moral.
Ansarolá denuncia hostilidad de Israel contra países islámicos
“Existe un enemigo claro en su hostilidad hacia la totalidad de los santuarios islámicos y en sus ataques contra ellos, y es el enemigo sionista”, ha indicado, recordando que las creencias sionistas, las declaraciones y los planes son claros respecto a la postura hacia La Meca y la Mezquita Al-Aqsa.
El plan sionista se basa fundamentalmente en amputar La Meca y Medina, y en confiscar toda Palestina y amplias partes de los países árabes, ha añadido.
“Nuestra exigencia es que Arabia Saudí ponga fin a su agresión y levante su bloqueo. Nuestra postura es firme respecto a la causa central de defender a Palestina y los lugares sagrados”, ha concluido.
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