“Las fuerzas del enemigo saudí fueron expulsadas de seis distritos en las provincias de Taiz y Al-Hudayda, abarcando un área total de 5400 kilómetros cuadrados, que, gracias a Dios, ahora se encuentran seguros y estables”, ha declarado este viernes el portavoz de las Fuerzas Armadas de Yemen, el general de brigada Yahya Sari.
El portavoz militar yemení ha señalado que las fuerzas yemeníes lanzaron el 3 de septiembre con éxito “una operación militar a gran escala y multifacética para expulsar a las fuerzas saudíes de ciertos distritos de la costa occidental” en respuesta a los continuos ataques de las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí contra la población, las localidades y los distritos de esta región durante los últimos años.
“Estas fuerzas están cometiendo los crímenes más atroces contra la población civil y buscan someter el territorio yemení a la ocupación y el control saudí”, ha denunciado.
Ha explicado que en la operación yemení “siete divisiones militares de las fuerzas del enemigo saudí, compuestas por 38 brigadas, fueron atacadas, y cientos de sus miembros resultaron muertos, capturados o heridos”.
Además, ha informado de la liberación de varios de prisioneros yemeníes, que habían estado retenidos durante años por mercenarios del enemigo saudí en la costa occidental.
Derribo de nueve aeronaves saudíes en 32 operaciones
El general Sari ha detallado que “las fuerzas armadas llevaron a cabo con éxito 32 operaciones para interceptar aviones de guerra saudíes, derribando nueve aeronaves”.
Navegación marítima segura para todos, excepto los buques saudíes
En el comunicado, las Fuerzas Armadas yemeníes ha reiterado que “la navegación marítima es segura para todas las compañías, excepto para los buques saudíes, que ya han sido sometidos a un bloqueo”.
“Reiteran su compromiso de mantener el principio de responder a los bloqueos con contrabloqueos, atacar las concentraciones de tropas saudíes y aumentar la intensidad del conflicto hasta que cese la agresión y se levante el bloqueo contra nuestro querido pueblo”, ha sentenciado.
Ha expresado su saludo al valiente pueblo y a sus tribus libres por su apoyo y asistencia a las fuerzas armadas en la batalla por la liberación, la independencia y la restauración de la soberanía nacional, y por su gran perspicacia al enfrentar la falsa propaganda y la desinformación mediática practicadas por el enemigo durante los últimos días.
Ha dejado claro que la operación yemení es parte de la lucha contra las movilizaciones criminales del enemigo saudí y el enfrentamiento a su flagrante agresión y al injusto asedio que mantiene contra el querido pueblo yemení desde hace doce años, con el objetivo de disuadirlo de sus justas demandas y de su honorable postura en apoyo del oprimido pueblo palestino.
Las fuerzas yemeníes han avanzado rápidamente a lo largo de la costa occidental de Yemen y han tomado el control de posiciones clave con vistas al estrecho de Bab el-Mandeb, un estratégica vía marítima que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y por la que transita el 10 % de la energía mundial.
El conflicto entre Yemen y Arabia Saudí se remonta a marzo de 2015, cuando Riad y sus aliados impusieron un bloqueo a Yemen y lanzaron una intervención militar a gran escala, respaldada militar, política y logísticamente por Estados Unidos y otras potencias occidentales. Desde entonces, decenas de miles de yemeníes han perdido la vida, mientras Arabia Saudí no ha logrado su principal objetivo de restablecer en Saná un Gobierno afín a sus intereses.
Saná ha intensificado sus operaciones de represalia tras el ataque de Arabia Saudí contra el Aeropuerto Internacional de Saná en julio, que permanece bajo bloqueo desde hace más de una década.
En este contexto, Yemen declaró el pasado 20 de julio un bloqueo marítimo contra Arabia Saudí, en respuesta al prolongado asedio impuesto por Riad y a la agresión continuada.
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