• El ministro venezolano de Defensa, Vladimir Padrino López, rodeado por altos mandos durante un acto militar.
Publicada: martes, 22 de junio de 2021 8:08

La institución castrense venezolana FANB tacha de un acto de “provocación” la visita del jefe del Comando Sur de EE.UU. a una zona de Colombia cerca de Venezuela.

Mediante un comunicado, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) asegura que la presencia del almirante estadounidense Craig Faller en Puerto Carreño, municipio fronterizo con Venezuela, no está relacionada con la cooperación bilateral en materia de seguridad y defensa entre Washington y Bogotá, sino que se trata de “un acto de injerencismo y provocación”.

Sin duda alguna, esta visita no obedece a razones de cooperación bilateral en materia de seguridad y defensa con el vecino país, sino que se constituye en un acto más de injerencismo y provocación por parte del imperio norteamericano, cuyas acciones siempre tienen oscuros intereses como telón de fondo”, indica el texto de la FANB.

Este pronunciamiento, publicado el lunes en la cuenta de Twitter del ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, pone de relieve que, en la zona visitada por el militar estadounidense, operan desde hace décadas grupos irregulares armados colombianos con la “aquiescencia” del Gobierno de Colombia.

Esa permisividad, acompañada de la deliberada falta de militares colombianos en la frontera, se lee en la nota, ha permitido a las bandas criminales desarrollar los delitos de narcotráfico, contrabando, secuestro y extorsión, entre otros, que afectan la paz, la tranquilidad y el desarrollo de las poblaciones venezolanas.

 

Padrino López, por su parte, preguntó, si era casual que la visita del jefe del Comando Sur a Puerto Carreño, ocurriese en paralelo con las maniobras militares Tradewinds 2021 que realizan militares estadounidenses y de otros países en Guyana, país que mantiene un litigio con Venezuela sobre la zona del Esequibo.

Faller ha expresado anteriormente su rechazo al Gobierno de Venezuela, presidido por Nicolás Maduro, y lo ha acusado de dar refugio a organizaciones criminales como los disidentes de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre otras.

Mientras tanto, Caracas acusa a Bogotá de entrenar a “mercenarios y terroristas”, con el apoyo de Washington, para hacerlos ingresar en Venezuela y derrocar a Maduro, quien, ante tal coyuntura, ha decretado varias veces la alerta naranja en la frontera colombo-venezolana y ha ordenado un despliegue militar en la zona para defender el país bolivariano.

Desde el pasado 21 de marzo, el Ejército de Venezuela ejecuta un operativo contra los grupos armados “irregulares” colombianos que tratan de apoderarse del estado fronterizo de Apure, cerca de Colombia. En este marco, ocho de los militares venezolanos fueron secuestrados por miembros disidentes de las FARC y luego liberados.

ncl/fmk