Se tensa el clima político en Venezuela, tras la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de suspender la recolección de las algo más de cuatro millones de firmas necesarias para convocar a un referéndum revocatorio del mandato del presidente Maduro. El chavismo, conforme con la decisión del Consejo Electoral y de varios tribunales en el interior del país, que paralizaron el proceso por irregularidades cometidas por la oposición en el inicio de la convocatoria.
Entre los ilícitos detectados en la recolección de los avales para activar el referéndum, se cuentan las firmas de personas fallecidas, la suplantación de identidad y más de 8.500 personas que aparecen firmando, aunque en realidad, no lo hicieron. El chavismo pidió que tras la decisión judicial, se diriman las diferencias en paz.
Pero la oposición no está dispuesta a aceptar la decisión de los tribunales y el Poder Electoral. En esta rueda de prensa, fijaron posición tras la paralización del revocatorio.
Los dirigentes de la Mesa de la Unidad Democrática anunciaron que preparan movilizaciones de rechazo a la paralización del referéndum y confirmaron que viajarán a la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington.
Con la decisión de suspender el proceso hacia un referéndum revocatorio se abre una nueva etapa en la puja política en Venezuela. El Gobierno de Nicolás Maduro asegura que lo peor de la crisis económica ya pasó y que los planes de terminar con el chavismo en el gobierno fueron derrotados. Pero la oposición amenaza con salir a las calles y el fantasma de la violencia callejera vuelve a sobrevolar Venezuela.
Marcos Salgado, Caracas.
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