“Si bien los ciudadanos turcos podían escoger entre alternativas auténticas y fuertes en unas elecciones muy polarizadas, la veloz disminución de opciones entre medios de comunicación y las restricciones generales a la libertad de expresión afectaron al proceso, y subsisten serios motivos de preocupación”, afirma en su informe el coordinador de la misión de observación de la OSCE, Ignacio Sánchez Amor.
Días antes de la votación, la Policía turca asaltó las sedes de dos medios de comunicación de la oposición, la televisión Kanaltürk y el diario Bugün.
Tras el anuncio de la victoria por mayoría absoluta del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, en turco), se produjeron enfrentamientos entre activistas kurdos y fuerzas de seguridad frente al cuartel general del prokurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP) en Diyarbakir (sudeste).
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