• Líder opositor turco, Fethulá Gülen, autoexiliado en EE.UU.
Publicada: sábado, 15 de julio de 2017 9:37

Turquía dice que EE.UU. debe ayudar a Ankara a probar que el líder opositor turco, Fethulá Gülen, dirigió el fallido golpe de Estado del año pasado.

“Ellos (los estadounidenses) deben ayudarnos en este sentido. No tenemos autoridad en la Inteligencia nacional de Estados Unidos”, solicitó el embajador turco en Washington D.C., capital de EE.UU., durante una entrevista concedida a la agencia británica de noticias Reuters, publicada el viernes.

A continuación, el jefe de la misión diplomática turca en la capital norteamericana repitió, una vez más, la solicitud formulada por Ankara de que Washington extradite a Gülen, el clérigo opositor turco que se autoexilió en Estados Unidos en 1999.

Kilic señaló que las autoridades estadounidenses tuvieron que analizar las comunicaciones de Gülen en busca de pruebas que demostrasen su implicación en la intentona golpista en Turquía.

Ellos (los estadounidenses) deben ayudarnos en este sentido (probar que el líder opositor turco, Fethulá Gülen, dirigió el fallido golpe de Estado del año pasado). No tenemos autoridad en la Inteligencia nacional de Estados Unidos”, solicitó el embajador turco en Washington D.C., capital de EE.UU.

A continuación, aseguró que hay “confesiones” de algunos presuntos golpistas y sus supuestas visitas a Gülen en su complejo en Pensilvania, Estados Unidos, en el período previo al golpe de Estado, como prueba de que el clérigo estuvo detrás de la asonada.

Mientras tanto, Alp Aslandogan, asesor de medios de Gülen, dijo que el clérigo no tiene teléfono móvil, que la línea fija de teléfono que hay en su vivienda fue utilizada por personal de la casa y que tampoco tiene correo electrónico.

Asimismo, declaró que las confesiones realizadas por presuntos golpistas implicando a Gülen —a las que se refirió Kilic— son dudosas debido a las acusaciones existentes de que sus testimonios fueron “obtenidos bajo coacción y a veces tortura”.

Este sábado, Turquía registra el primer aniversario de la fallida asonada militar en el país, que ocurrió la noche del 15 al 16 de julio de 2016, cuando un grupo de militares desplegó tanques y aviones militares en Ankara (capital de Turquía).

Diversos edificios de importancia política, como la Asamblea Nacional, la sede del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, por sus siglas en turco) y la televisión estatal, fueron asediados. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, estaba de vacaciones fuera de la capital cuando tuvieron lugar los hechos, por ello, sin regresar a Ankara, compareció ante la cadena CNN Türk, y llamó a la gente a resistir y prometió emplear la mano dura.

De hecho, Erdogan cumplió su promesa y ha empleado un sinnúmero de medidas contra los presuntos golpistas, entre las que destacan detenciones y despidos. Desde julio del año pasado, Ankara ha arrestado a 50.000 personas y despedido a más de 100.000 por sus supuestos vínculos con la cofradía gülenista, suscitando duras críticas de parte de la comunidad internacional y de organizaciones pro derechos humanos.

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