Este miércoles, durante su visita al santuario del Hazrat Abdolazim al-Hasani, en el distrito de Rey (en el sur de Teherán), el ayatolá Seyed Ali Jamenei se ha personado a la tumba del excanciller iraní, quien perdió la vida, junto con el entonces presidente de Irán, Seyed Ebrahim Raisi, en un trágico accidente aéreo el 19 de mayo en el noroeste del país. Delante del sepulcro, el Líder de la Revolución Islámica ha recitado la sura Al-Fatiha del sagrado Corán por el alma del fallecido.
El ayatolá Jamenei ha visitado también la tumba del general de brigada Seyed Mehdi Musavi, uno de los guardaespaldas de Raisi y también comandante de la Unidad de Protección Presidencial, quien estuvo entre las víctimas del accidente de helicóptero ocurrido en abril.
Asimismo, el Líder ha estado delante de la tumba del defensor del santuario Seyed Mehdi Yaladati, uno de los compañeros del general de brigada Mohamad Reza Zahedi. Ambos cayeron mártires, junto con otros cinco militares iraníes, en un ataque aéreo de Israel contra el consulado de Irán en Damasco, la capital siria, el pasado 1 de abril.
El ayatolá Jamenei ha aprovechado su estancia en la ciudad de Rey para rendir homenaje a Vahid Zamaninia, uno de los escoltas del mártir Qasem Soleimani, excomandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), asesinado en un ataque con drones llevado a cabo el 3 de enero de 2020 por parte de Estados Unidos en el aeropuerto de Bagdad, capital iraquí.
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