• Los cuernos del rinocerontes han aumentado la caza furtiva.
Publicada: viernes, 31 de julio de 2015 0:19

La Asamblea General de la ONU ha aprobado este jueves una resolución que busca combatir más eficazmente el comercio ilegal de animales salvajes en peligro de extinción, como elefantes y rinocerontes.

Esta resolución no vinculante, la primera en su género, ha sido presentada por Gabón y Alemania, y copatrocinada por más de 70 países.

El texto alienta a los países a "tomar medidas eficaces para prevenir y combatir" la caza furtiva y el contrabando, tanto en zonas de África, donde hace enormes estragos, como entre los consumidores, en particular en los países asiáticos que son devotos de los cuernos de rinoceronte.

La resolución, también, insta a los países a reforzar sus legislaciones "para que el comercio ilegal de especies protegidas de la fauna y la flora salvajes sea visto como un grave delito del crimen organizado".

Miembro del Servicio de Conservación de la Flora y la Fauna de Kenia vigila una pira de 15 toneladas de marfil, de la caza ilegal de elefantes.

 

Los países fueron invitados a intensificar la cooperación regional e internacional y a involucrar más a las comunidades locales en esta lucha.

El ministro gabonés de Asuntos Exteriores, Emmanuel Issoze-Ngondet, presente en la votación, ha reafirmado "la voluntad de Gabón para erradicar la caza furtiva" y el contrabando de animales salvajes.

Esta votación ocurre en momentos en que suscita gran polémica la muerte a manos de un cazador estadounidense de un león protegido, que era la estrella de una reserva de Zimbabue.

El cazador estadounidense Walter Palmer (izda) posa junto a su guía y el león muerto en Zimbabue.

 

Organizaciones de protección de los animales, como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), consideran "histórica" la aprobación de esta resolución.

Se estima que cada año, en el continente africano, se matan 30.000 elefantes para alimentar el comercio de marfil, sobre todo de China y de otros países asiáticos.

Los tres grandes centros de contrabando de marfil son Kenia, Tanzania y Hong Kong.

myd/ybm/kaa