• La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, habla en su rueda de prensa semanal en Moscú, capital rusa, 10 de marzo de 2017.
Publicada: sábado, 8 de abril de 2017 23:26
Actualizada: domingo, 9 de abril de 2017 0:16

Rusia ha tachado de absurdo el motivo esgrimido por el canciller británico, Boris Johnson, para cancelar su viaje a Moscú, previsto para este mes de abril.

El ministro de Exteriores del Reino Unido ha anunciado este sábado que no viajará a Rusia por las tensiones existentes con este país tras la agresión de EE.UU. al Ejército sirio, resaltando que su prioridad es cooperar con los países que están en contra del apoyo ruso al Gobierno de Damasco.

"No voy a viajar a Moscú el lunes 10 de abril. Mi prioridad son las conversaciones con mis colegas del Grupo-7 sobre Siria y el apoyo de Rusia a (el presidente sirio, Bashar) al-Asad", ha apuntado Johnson, a través de un mensaje que emitió por su cuenta de Twitter.

Da la impresión de que nuestros socios occidentales viven en su propia realidad, en que al principio tratan de hacer planes colectivos de manera unilateral y luego de cambiarlos de manera igual, inventando pretextos absurdos", ha lamentado la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajarova. 

No obstante, la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajarova, ha lamentado que factores como "la estabilidad y el carácter consecuente de las acciones" hayan dejado de formar parte de la política exterior de los países occidentales. 

"Da la impresión de que nuestros socios occidentales viven en su propia realidad, en que al principio tratan de hacer planes colectivos de manera unilateral y luego de cambiarlos de manera igual, inventando pretextos absurdos", ha agregado Zajarova. 

No obstante, el diario británico The Daily Telegraph, citando a fuentes cercanas a Johnson, ha apuntado que el canciller británico tiene previsto "liderar las iniciativas para formar una coalición contra las actuales actividades de Rusia y el Gobierno sirio". 

Cabe recordar que EE.UU. atacó el viernes con 59 misiles crucero la base militar de Al-Shairat del Ejército de Siria en la provincia central de Homs tras acusar al Gobierno sirio y Rusia de estar detrás de un supuesto ataque químico registrado el martes en la urbe de Jan Sheijun, en la provincia noroccidental de Idlib, que dejó decenas de muertos.

Como consecuencia, Rusia, gran aliado del Gobierno de Damasco en la lucha contra el terrorismo condenó con dureza la agresión de EE.UU. a la soberanía de Siria basándose solo en infundios de ciertas partes occidentales. 

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