• Puertorriqueños todavía, indignados por visita de Trump a la isla
Publicada: domingo, 8 de octubre de 2017 2:39
Actualizada: domingo, 8 de octubre de 2017 3:38

El pasado martes, 3 de octubre, el presidente de EE.UU., Donald Trump, visitó la isla de Puerto Rico para examinar los daños provocados por el Huracán María.

A dos semanas del paso del huracán María, el presidente estadounidense, Donald Trump visitó la isla de Puerto Rico en un intento de silenciar los señalamientos a su Administración por no haber movilizado los recursos necesarios para atender la crisis humanitaria que se experimenta en el territorio americano.

Para Gobierno local la visita de Trump representaba una oportunidad de hacerle ver la gravedad de la situación en la isla. Pero para aquellos puertorriqueños que perdieron sus hogares, la visita del presidente no fue más que motivo de ofensa e indignación.

En una reunión con el gobernador Ricardo Rosselló, y otros funcionarios de agencias federales y locales, Trump dedicó su primera visita oficial como presidente a moderar un intercambio de halagos dirigidos a su propia Administración.

Trump y Rosselló se encontraban a sólo minutos de algunas de las comunidades más afectadas por el huracán, pero el presidente optó por visitar una Iglesia en Guaynabo (oeste), el municipio con ingreso per cápita más alto de todo Puerto Rico.

De los 3.4 millones de habitantes de Puerto Rico, un 89 % sigue sin electricidad, y aún se desconoce cuándo se restablecerán las comunicaciones, o el servicio de agua potable. Mientras tanto, las comunidades se organizan en gestiones independientes para la reconstrucción.

Joaquín González, San Juan.

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