• El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN) de Irán, Mohsen Rezai (izda), y el vicepresidente de EE.UU., JD Vance.
Publicada: jueves, 29 de octubre de 2026 19:33

Una fuente de seguridad iraní ha asegurado que Teherán no ha respondido al mensaje de JD Vance y desmintió las versiones mediáticas sobre su contenido.

La fuente ha confirmado que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, envió un mensaje al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, el general de división Mohsen Rezai.

Según la misma fuente, Teherán aún no ha respondido y las especulaciones mediáticas sobre el contenido del mensaje son infundadas.

Entretanto, la cadena libanesa de noticias Al Mayadeen, ha informado este jueves por la noche, citando a una fuente iraní bien informada, de que el vicepresidente estadounidense había intercambiado recientemente correspondencia con el general Rezai.

“El intercambio de cartas entre funcionarios estadounidenses e iraníes no es un asunto excepcional y cuenta con antecedentes conocidos”, ha subrayado la fuente iraní, agregando que “el recurso de altos funcionarios estadounidenses a la correspondencia refleja la incapacidad de Washington para alcanzar sus objetivos por otros medios”.

 

De igual manera, ha señalado que la afirmación del presidente de EE.UU., Donald Trump, de que la carta de J.D. Vance llegó en respuesta a una solicitud iraní de equipos y medicamentos “es completamente falsa”. “Teherán revelará los detalles de la carta cuando considere que el momento sea el adecuado para ello”, ha apuntado.

La fuente tras precisar que “Irán no dará ningún paso nuevo antes de la implementación de los siete puntos de los que informó a los estadounidenses”, ha agregado que “la reapertura del estrecho de Ormuz o el inicio de nuevas negociaciones no precederán al cumplimiento de las condiciones iraníes”.

“La implementación de los 7 puntos es una línea roja de la que no es posible retractarse”, ha recalcado.

De acuerdo con la fuente iraní, “la reapertura del expediente nuclear refleja un intento estadounidense de arrebatar la carta de la disuasión nuclear a Irán”. “Estados Unidos busca, a través de presiones psicológicas y diplomáticas, destruir o confiscar las capacidades nucleares iraníes”, ha añadido.

Asimismo, ha cuestionado: que “Si Estados Unidos afirma haber destruido los materiales nucleares enriquecidos, ¿por qué sigue exigiendo su entrega?”

Según la fuente, existe el temor de que la salida de los materiales nucleares enriquecidos de Irán lleve a Washington a lanzar una nueva agresión, en lugar de poner fin a la guerra.

En otra parte de sus declaraciones, ha remarcado que “los mediadores deben comprometerse con los principios de la mediación y no intentar imponer las demandas estadounidenses a Irán”.

“Teherán no aceptará una mediación que se limite a transferir las demandas estadounidenses y a presionar para que se acepten”, ha apostillado.

Al reiterar que “Irán no dará marcha atrás en sus siete condiciones bajo la presión de los movimientos diplomáticos”, ha puesto de relieve que “Irán ha mostrado su buena voluntad hacia los países del Golfo Pérsico y no permitirá que ninguno de ellos se aproveche de Teherán”.

“El uso de bases estadounidenses en países de la región para lanzar ataques contra nuestros intereses será respondido con una reacción proporcional a la naturaleza de la agresión”, ha puntualizado.

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